Durante 4 años, Bancomer negó al INE información sobre recursos de empresa fantasma
Cuentas bancarias de esa empresa tuvieron, en el año del proceso electoral presidencial, ingresos y salidas por más de 1,300 millones de pesos: Pamela San Martín.
(Foto: Archivo Cuartoscuro)

Las cuentas bancarias de la empresa presumiblemente fantasma que durante 2012 dispersó recursos para representantes de casilla del PRI y otros seis partidos, tuvieron ingresos y egresos por más de 1,300 millones de pesos, afirmó la consejera electoral Pamela San Martín Ríos y Valles, en la sesión del Consejo General del INE que aprobó sanciones para partidos los involucrados.

Tanto San Martín como el consejero Benito Nacif señalaron la demora del banco en aportar información sobre ese asunto. “Después de cuatro años de estarle pidiendo a Bancomer que nos presentara información, pues resulta que Bancomer sí nos presenta una base de datos, y esa base de datos es la base de las sanciones que se están imponiendo el día de hoy”, señaló la consejera. Agregó que, sin embargo, esa base de datos se contradice con todo lo que se había señalado anteriormente Bancomer, y Bancomer no nos da ninguna razón de esta contradicción.

Por ese motivo, la consejera saludó el anuncio de que la resolución sancionatoria aprobada ayer por el INE será impugnada. “Me parece que será relevante si el Tribunal ordena que continuemos con esta investigación, que más allá del tiempo transcurrido podamos continuar, precisamente, para poder saber la verdad, ¿qué fue lo que ocurrió con esos recursos?”

Nacif y el presidente de la Comisión de Fiscalización, Ciro Murayama, manifestaron una posición diferente a la de San Martín. “A la luz de las aseveraciones de la consejera San Martín, creo que es importante dejar claro que la base de datos es resultado de un requerimiento de información que formula la autoridad reguladora de todo el Sistema Financiero Mexicano, la que recibe sus reportes anuales de estados de resultados, la que audita todas sus transacciones, me parece que esa es la base de la credibilidad y de la validez de uno de los dos pilares probatorios que sustentan este proyecto”, expresó Benito Nacif.

Murayama coincidió con Nacif: “No es cierto que unilateralmente Bancomer nos sembró algo al final de una historia; el IFE empezó a pedir información, no la obtuvo, el INE siguió insistiendo y finalmente derrotamos la oposición a la acción de la autoridad y obtuvimos la información, para eso acudimos a la Comisión Nacional Bancaria de Valores y respaldó a esta autoridad electoral porque en efecto, no se estaba cumpliendo lo que establece la Constitución en el sentido de que no es oponible el secreto bancario, fiduciario y fiscal; el INE venció esa resistencia y tiene la información que nos permite sancionar, esto es a pesar del tiempo que se llevó, una historia de éxito de esta autoridad, y esta autoridad va a seguir ejerciendo sus atribuciones y va a seguir trascendiendo el secreto bancario, fiduciario y fiscal y por eso es que a Bancomer se le abrirá aquí, como se está proponiendo, un procedimiento ordinario sancionador por esta misma autoridad, por nosotros, porque se desconocieron sus atribuciones”.

 

Intervenciones de Pamela San Martín

A continuación, lo esencial del posicionamiento de Pamela San Martín expresado en tres intervenciones sobre el tema:

Hace un par de días la Comisión de Fiscalización conoció de este procedimiento y yo lo señalé en el marco de esa sesión que yo acompañaría el proyecto en cuanto a la obligación que tenía la Comisión de Fiscalización de turnar el asunto al Consejo General porque tal como se ha señalado, el asunto inició el primero de ellos el 18 de enero del 2013 por lo que podríamos estar en un término de caducidad al 18 de enero de este año, por lo que es importante que este Consejo General conociera de este proyecto.

Ahora, en torno al fondo del mismo, me parece que hay varios puntos que vale la pena precisar y tomar en cuenta, se dice que estamos ante lo que fue una investigación terriblemente compleja, no puedo más que coincidir con lo que se está señalando, se dice que estamos ante una investigación en la que por la vía de los hechos se nos opuso el secreto bancario, no puedo estar más de acuerdo con ello.

El punto de gran diferencia aquí es la conclusión de que al final no se nos impuso este secreto bancario y al final tenemos claridad respecto de cuándo se fondearon las tarjetas y quién fondeó las tarjetas, los recursos depositados, el momento, etcétera, eso no lo puedo compartir y déjenme explicar por qué.

 

“¿Recibiste recursos vía Monex?”

Mientras estamos efectivamente investigando el caso Monex, vamos con dos representantes de casilla del partido político que estaba siendo investigado (PRI) y al preguntarles directamente: “¿Recibiste recursos?, ¿recibiste recursos vía Monex?”, porque lo que se estaba investigando era MONEX, lo que responden es: “sí, sí recibí recursos, sí, sí fui representante; sí, sí soy militante, pero no fue vía Monex, fue vía BBVA Bancomer y aquí está el número de la tarjeta; y estos son dos dichos directos, espontáneos de ciudadanos que fuimos a buscar dentro de un universo de más de dos mil ciudadanos de la lista de los representante de casilla del partido político y ahí inicia la investigación.

Y entonces le preguntamos a Bancomer, danos la información correspondiente a estas tarjetas; y Bancomer lo que nos da es evasivas, Bancomer nos dice: “Bueno, tenemos un conjunto de tarjetas, efectivamente hay una tarjeta que tiene que ver con el programa adultos mayores, hay unas cinco tarjetas que tienen que ver con un programa social del Estado de México y el resto, tenemos que hay una contratación de una empresa, Logística Asismex,  que fue la que hace esta contratación.

Y nos dice Bancomer: “Celebró un contrato conmigo para que se fondearan estas tarjetas, pero no tengo demasiada información, lo único que tengo es el contrato de prestación de servicios, que de hecho lo que tiene es la caratula del contrato de prestación de servicios entre Asismex y Bancomer, pero no tengo ninguna información de las tarjetas, porque el único que tendría información es Asismex, porque hay una circular del Banco de México que dice que yo no debo tener un contrato individualizado y no tienen que ser nominativas las tarjetas y entonces yo no tengo ninguna información, pídele la información a Asismex, porque solamente ellos, yo les entregué a ellos un kit y ellos son los que activaron tarjetas, fondearon”; claro, hay un detalle que obvia Bancomer en esta explicación. Eran tarjetas bancarias, siendo tarjetas bancarias, si se activan, pues se activan ante el banco, no es que se activen ante una maquinita, ¿verdad? Para que tengan dinero, el dinero se tiene que transferir del banco.

Entonces, era un poco complicado que Bancomer no tuviera esa información y sin embargo no la dio. Pasó un año y no la dio, pasaron dos años, no la dio; pasaron tres años, no la dio; pasaron cuatro años y siguió insistiendo en que no tenía ninguna de esta información. Esto es inaceptable en una fiscalización y es inaceptable que no se ejerzan otros mecanismos para poder obtener esa información.

Aquí tenemos más de 30 requerimientos, se hicieron solicitudes, y solicitudes, y solicitudes a Bancomer tratando de conseguir esta información que Bancomer sistemáticamente negó, pero entonces también fuimos con la empresa Asismex y aquí tenemos otra novela de enredos muy divertida, porque Asismex primero nos dice: “No, no, no, yo no tengo ninguna tarjeta de prepago”, y después cuando volvemos a ir pues porque Bancomer nos dijo que quien había celebrado el contrato era Asismex y de hecho nos dio la carátula del contrato, la segunda vez nos dice Asismex: “Ah, bueno no, no tengo tarjetas de prepago, pero sí tengo tarjetas de pago y estas tarjetas de pago por las que tú me estas preguntando tienen que ver con un contrato que yo celebré con la empresa Mainco, Corporativo Mainco”, y nos presenta el contrato respectivo. Vamos a buscar a Corporativo Mainco y nunca los encontramos y entonces le volvemos a preguntar a Asismex: “¿qué fue lo que pasó?”, y dice: “No, no, no, espérame, es que yo no conozco a Corporativo Mainco”.

Nos había entregado el contrato, luego resulta que no conoce a Corporativo Mainco, nuevamente tenemos una novela de enredos pues muy interesante, y cuando vemos los estados de cuenta de la poca información que nos da Bancomer, lo que sí vemos es que no hay ningún depósito de Mainco a Asismex, tenemos depósitos de algunas personas físicas y morales, pocas por cierto, pero, y pocas considerando que hay depósitos y retiros en 11 meses, o en 10 meses de más de mil 300 millones de pesos, estamos hablando de poco dinero, y tenemos esto a las pocas personas morales de las que fueron, ya sea fondearon las cuentas de Asismex o recibieron recursos de ASISMEX, nadie reconoce ninguna relación con Asismex. Claro, el problema es que sí tenemos una relación bancarizada.

 

La base de datos de Bancomer

Entonces sí tenemos una trama aquí, pero después de todo esto, e insistiendo con Bancomer, que un día Bancomer no dice “ah bueno, está bien, ya después de cuatro años y medio que no te doy ninguna información, está bien. Te doy una base de datos, y en esta base datos, resuelto el problema aquí tiene toda la información; esta es la base de datos que vincula a todos los partidos políticos”; es la base de datos que cambia, digamos, el enfoque que tiene la investigación. El pequeño detalle es que es una base de datos que Bancomer nos dijo cuatro años que no tenía; cuatro años nos dijo que no tenía ninguna información, que el único que nos podía dar información era Asismex.

¿De dónde salió eso? No nos dio ninguna explicación, y sin duda, hay una trama y hay una responsabilidad en torno a estos hechos, porque sí se movieron recursos y se movieron montos muy grandes de recursos. Y hay todos los indicios de que estos recursos tuvieron fines electorales, pero me parece que hoy, y lo terminaré en la segunda ronda, no tenemos los elementos para poder establecer el vínculo que nos está estableciendo.

Después de varios meses de estar insistiendo este año, el año pasado, en 2017, después de cuatro años de estarle pidiendo a Bancomer que nos presentara información, pues resulta que Bancomer sí nos presenta una base de datos, y esa base de datos es la base de las sanciones que se están imponiendo el día de hoy.

Y esa base de datos presenta un pequeño problema: se contradice con todo lo que se había señalado anteriormente, se contradice con el propio dicho de Bancomer, y Bancomer no nos da ninguna razón de esta contradicción.

El segundo problema es que hay inconsistencias, incluso, en lo que originalmente había dicho Bancomer y la información que consta en esa base de datos.

De las ocho tarjetas iniciales que fueron las únicas sobre las que nos dio información Bancomer, no coinciden las cifras con la base de datos que posteriormente nos presenta el propio banco y aquí se ha dicho que se va a impugnar esta decisión y yo reitero, me parece importante lo que resuelva el Tribunal Electoral.

Me parece importante, precisamente, porque sí estamos ante un caso en el que lo que tenemos son evasivas y tenemos muchos indicios de estar ante una triangulación con fines electorales de recursos que se inyectaron a un proceso electoral, pero que a dónde fueron a parar específicamente esos recursos, es información que solamente tenemos a partir de la decisión de un banco, de un tercero, de darnos una información que se ese mismo banco nos dijo que no contaba con ella.

 

Que el Tribunal ordene continuar la investigación

Me parece que será relevante si el Tribunal ordena que continuemos con esta investigación, que más allá del tiempo transcurrido podamos continuar, precisamente, para poder saber la verdad, ¿qué fue lo que ocurrió con esos recursos?

Estamos hablando de montos que no son menores, insisto; las cuentas bancarias de la empresa que fondeó estos recursos son cuentas bancarias que durante el año del Proceso Electoral tuvieron ingresos y salidas por más de 1,300 millones de pesos, que el día 27 de junio, es decir, días antes de la jornada electoral, que es cuando se fondearon las tarjetas que originalmente sí fueron claramente identificadas como vinculadas al Proceso Electoral, solamente ese día se fondearon más de 63 millones de pesos a tarjetas bancarias; sin embargo, hoy la información que tenemos es la información que un banco decidió que tuviéramos.

La información que tenemos no es siquiera la información que, en su momento, Monex dio para que el IFE pudiese conocer los movimientos dentro de Monex. En ese caso tuvimos claridad de cuándo se depositaron los recursos, dónde salieron los recursos, en qué establecimientos específicamente se retiraron los recursos de las tarjetas.

Aquí tenemos una base que, insisto, no guarda congruencia con la propia información que el banco nos dio, que nos proporciona el banco sin ninguna explicación y que con ello se pretende señalar a la totalidad de los partidos. Sin duda, el Instituto Nacional Electoral debe de investigar estas conductas.

Sin duda se deben de sancionar y sin duda, se pueden sancionar por pruebas indiciarias, pero para que haya estas pruebas indiciarias no podemos estar a expensas exclusivamente del dicho de un banco, cuando es contradictorio con lo que el propio banco nos proporcionó anteriormente.

Ante este contexto, me parece que la información con la que tenemos no nos permite arribar a la conclusión que este proyecto está arribando.



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