Universidades mexicanas y japonesas refuerzan relaciones en su cumbre de rectores
Parte de la robusta economía de Japón se ha fincado en la innovación tecnológica, así como en la investigación básica y la aplicada: Enrique Graue.
Foto: unam.mx

Para detonar el crecimiento social y económico mediante la ampliación y reafirmación de los lazos entre instituciones de educación superior mexicanas y japonesas, incrementar la movilidad académica y la unión de esfuerzos, e impulsar la investigación y el desarrollo tecnológico, inició en la UNAM la cuarta Cumbre de Rectores México-Japón 2019, coorganizada con El Colegio de México.

De acuerdo con un comunicado de la UNAM, los vínculos entre las universidades de ambos países son fuente de constante intercambio y cooperación, afirmó el rector Enrique Graue Wiechers en la inauguración del encuentro, en el que participan 23 universidades japonesas y 38 mexicanas.

Para el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón, el intercambio entre estas casas de estudio es importante para la política exterior de México, pues se tiene claro que hoy en día el éxito o fracaso de las naciones depende del conocimiento.

Las relaciones entre México y Japón atraviesan por un buen momento; además, las dos naciones comparten valores como el compromiso con la paz, están contra las armas nucleares, a favor del diálogo y del respeto a la pluralidad, dijo.

Por eso es importante este evento en la UNAM. “Japón siempre ha sido una mano amiga y vemos con simpatía este acercamiento académico”, subrayó el canciller.

Crecimiento fincado en innovación e investigación

En el auditorio Alfonso Caso, el rector de la UNAM expuso que ambos países son economías fuertes, pues de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, Japón es la tercera economía a nivel mundial, y México la decimoquinta. El crecimiento de la nación nipona asombra y estimula a imitar, pues parte de su robusta economía la ha fincado en la innovación tecnológica, así como en la investigación básica y la aplicada.

Invierte cerca del 3.2 por ciento de su producto interno bruto (PIB) en investigación y desarrollo, mientras México destina alrededor de 0.5 de su PIB en ciencia y tecnología. Tenemos mucho que aprender de Japón y por eso es un honor que estén sus rectores aquí”, resaltó Graue ante el embajador de Japón en nuestro país, Yasushi Takase; de la directora general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, María Elena Álvarez-Buylla; y de la presidenta de El Colegio de México, Silvia Giorguli.

El rector de la UNAM remarcó que fruto de los vínculos entre universidades mexicanas y japonesas son los 25 convenios vigentes de esta casa de estudios con instituciones de educación superior de ese país, las cerca de mil 200 publicaciones conjuntas entre académicos, además del intercambio de estudiantes.

Graue mencionó que entre los temas que se abordarán en la cumbre son: la “Sociedad 5.0”, el papel de las universidades hacia la sustentabilidad, los riesgos relacionados con fenómenos naturales y el futuro de las universidades.

En tanto, el presidente de la Universidad de Hiroshima, Mitsuo Ochi, indicó que la presencia de las 23 universidades japonesas demuestra la gran expectativa que se tiene del intercambio con el sector de la educación superior en México.

Hoy, que los avances en ciencia y tecnología generan cambios en las reglas socioeconómicas, que las innovaciones se propagan en un abrir y cerrar de ojos y se sigue enfrentando escasez de alimentos, enfermedades infecciosas, terrorismo y crecimiento dispar, las universidades deben trabajar conjuntamente para contribuir a la solución de estos problemas, recalcó.

En su oportunidad, Álvarez-Buylla confió en que el intercambio de ideas, la cooperación internacional y la suma de esfuerzos entre las universidades participantes darán como resultado beneficios comunes a ambas naciones.

Destacó el liderazgo de Japón en ciencia, tecnología e innovación debido al apoyo decidido a este sector por décadas. Reconoció que es el tercer país a nivel mundial que más aporta a investigación y desarrollo, al contar con 18.2 investigadores por cada mil habitantes, y por décadas se ha dedicado a la formación de vocaciones científicas, a fortalecer la construcción de amplias comunidades en este ámbito y apostar por la ciencia de frontera.








Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.