Avanza en San Lázaro reforma sobre doble nacionalidad; aplicaría desde 2028
El dictamen también considera como parte de la restricción el uso de documentos de identidad extranjeros y la protección diplomática de otro Estado.
- Redacción AN / MDS

La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó el martes el dictamen que establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México no podrán tener ni adquirir otra nacionalidad.
La reforma de “doble nacionalidad”, derivada de una iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, plantea reformar y adicionar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Fue aprobada por 26 votos a favor y cinco en contra.
La propuesta establece que, para ocupar la Presidencia de la República, será necesario ser ciudadano mexicano por nacimiento, hijo de padre o madre mexicanos, no tener ni adquirir otra nacionalidad y, en caso de contar con ella, renunciar previamente a la misma antes de solicitar el registro como candidato, en los términos que establezca la ley.
Para las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, el dictamen plantea que también será requisito ser mexicano por nacimiento, no tener ni adquirir otra nacionalidad y, si se posee una segunda, renunciar a ella antes de solicitar el registro de la candidatura.
La restricción no se limitaría a la posesión formal de otra nacionalidad. El texto aprobado establece que también quedarán comprendidos el uso de un pasaporte o documento de identidad expedido por un Estado extranjero, el ejercicio de los derechos políticos inherentes a la ciudadanía ante ese Estado y acogerse a su protección diplomática.
El incumplimiento de estas disposiciones sería sancionado en los términos del Título Cuarto de la Constitución, así como de las constituciones de las entidades federativas y de la Ciudad de México, según corresponda.
Aplicación a partir de 2028
El dictamen señala que las nuevas disposiciones entrarían en aplicación a partir del proceso electoral correspondiente a 2028.
Los cambios no serían aplicables a quienes ya se encuentren en ejercicio de alguno de los cargos señalados al momento de la entrada en vigor del decreto.
Además, el Congreso de la Unión tendría un plazo de 90 días naturales, contados a partir de la entrada en vigor, para realizar las adecuaciones correspondientes a la Ley de Nacionalidad y a la legislación electoral.
El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Leonel Godoy Rangel, informó que las reservas, adiciones y votos particulares serán presentados ante el Pleno de la Cámara de Diputados.
Debate entre diputados
La aprobación del dictamen generó posiciones encontradas entre los integrantes de la comisión . La diputada de Movimiento Ciudadano Irais Virginia Reyes votó en contra y sostuvo que tener una segunda nacionalidad no implica una segunda lealtad ni un menor compromiso con México.
“La lealtad a un país no viene determinada por un documento, esta se demuestra con actos; tener otra nacionalidad no hace a nadie menos mexicano y mucho menos los debiera convertir en un ciudadano con menos derechos; por ello, mi voto será en contra”, afirmó.
También en contra, el diputado del PRI César Alejandro Domínguez cuestionó que la reforma se haya elaborado sin un diagnóstico previo y advirtió que podría restringir derechos políticos. “Estas reformas pretenden restringir derechos políticos y esta construida sin un diagnóstico. La soberanía, se defiende con instituciones fuertes no generando sospechosísimo”, señaló.
Desde el PAN, la diputada Noemí Berenice Luna Ayala dijo que el objetivo de preservar la soberanía nacional no es negativo, pero cuestionó la forma en que se plantea la reforma: “Resulta una paradoja jurídica que, en aras de una lealtad absoluta, ¿dónde está la lealtad de aquellas que tienen una sola nacionalidad, pero sus negocios están en otros países?”.
Diputados de Morena y aliados defendieron el dictamen bajo el argumento de que quienes ocupen los principales cargos ejecutivos del país deben mantener una lealtad política exclusiva hacia México.
La morenista Katia Alejandra Castillo Lozano afirmó que la reforma no está dirigida contra las personas binacionales ni restringe sus derechos políticos, pero sostuvo que quien aspire a encabezar un Poder Ejecutivo deberá contar únicamente con la nacionalidad mexicana al momento de solicitar el registro de su candidatura.
En el mismo sentido, la diputada del PVEM Ruth Maricela Silva argumentó que quien pretenda dirigir el país o una entidad debe cumplir requisitos acordes con la responsabilidad del cargo, debido a sus atribuciones en materia de seguridad y administración pública.
En tanto, el diputado de Morena Aniceto Polanco afirmó que los mexicanos migrantes en EE.UU. conocen lo que significa vivir entre dos naciones y respaldó la iniciativa presidencial. “Queremos a México, mantenemos nuestros vínculos familiares, económicos y culturales, pero, al mismo tiempo hemos construido nuestras vidas en Estados Unidos, precisamente por conocer esto apoyamos a la presidenta con esta propuesta”, expresó.
Durante su conferencia matutina del martes, la presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que el origen extranjero de los padres de una persona no sería un impedimento para que pueda ejercer un cargo de elección popular en México. “Tú no decidiste de dónde es tu madre, tu padre”, afirmó.
“Si tú quieres ser Presidente de la República, si quieres ser gobernador, pues tienes que renunciar a la otra nacionalidad”, agregó.
La mandataria justificó la propuesta en la necesidad de que quienes ocupen esos cargos tengan una única lealtad política hacia México. “Uno no puede jurar a dos banderas”, dijo.
