‘Sería desastroso para nuestro cine que desapareciera el Foprocine’: Víctor Ugalde
Desde su creación, el estímulo destinado a impulsar el cine de calidad, ha destinado recursos a 408 películas mexicanas.
(IMCINE).

Por Héctor González

El pasado 2 de abril, en el Diario Oficial de la Federación se publicó el decreto presidencial por medio del cual se establecen los procesos para “extinguir o dar por terminados todos los fideicomisos públicos sin estructura orgánica, mandatos o análogos de carácter federal en los que funjan como unidades responsables o mandantes”.

El documento da, además, a la Secretaría de Hacienda la facultad para resolver los casos de excepción. Los recursos obtenidos por esta medida según anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador, serán destinados a los programas sociales de los más desfavorecidos durante la emergencia sanitaria ocasionada por el Covid-19.

Un fideicomiso público es una entidad que el gobierno federal, o alguno de los organismos de la administración pública, crea con la intención de llevar a cabo un fin lícito o determinado, para obtener desarrollo económico y social a través del manejo de recursos que son propiedad del gobierno federal y administrados por una institución fiduciaria.

Alejandra Frausto, titular de la Secretaría de Cultura ha anunciado que por el momento siete de los fideicomisos vinculados al sector serán cancelados. Se trata de los instrumentos para apoyar la construcción del Centro Nacional de las Artes (Ficenart), la conservación de la Casa del Risco y pinacoteca Isidro Fabela, la adaptación de los museos Diego Rivera y Frida Kahlo y para el fomento y la conservación del patrimonio cultural antropológico, arqueológico e histórico de México. Asimismo, los fideicomisos para la administración de los siguientes recintos: Museo Regional de Guadalupe, Zacatecas; de Santo Domingo de Guzmán, Chiapas, y del Centro Cultural Santo Domingo, Oaxaca.

Respecto a los aún se encuentran en “la tablita”, la funcionaria expresó vía Twitter que trabaja “intensamente para justificar las excepciones correspondientes, como es el caso del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), Foprocine y el Antiguo Colegio de San Ildefonso”.

Foprocine

El Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine), es un fideicomiso con convocatorias de apoyo para producción o postproducción de largometrajes (de más de 60 minutos) de ficción y documental.

Creado en 1998 ha beneficiado a directores como Arturo Ripstein, Luis Estrada, Amat Escalante, Carlos Reygadas y Paula Marcovich, entre otros. Desde su implementación hasta ahora ha impulsado la realización de 408 películas.

Víctor Ugalde, director, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas y presidente del Observatorio Público Cinematográfico, aclara en entrevista que como tienen mandato de ley, los estímulos Fidecine, Eficine y ProcineDF, se mantienen intactos. “El único que podría estar en peligro es el Foprocine, pero entiendo que Alejandra Frausto y María Novaro, titular del Instituto Mexicano de Cinematografía están luchando por su defensa”.

Ugalde enfatiza que elementos para mantener al Foprocine “sobran”, toda vez que es una herramienta incluyente, transparente y que promueve la libertad de expresión. “Me parece comprensible que el ‘decretazo’ busque acabar con fideicomisos que promueven la corrupción y el abuso. Aquellos que se destinan a la construcción de un edificio que ya se acabó de construir no tienen razón de ser, pero Foprocine no puede desaparecer, es fundamental”.

Recuerda que su origen data de cuando en México apenas se hacían siete películas año. “La comunidad cinematográfica salió a la calle y gracias a eso el presidente Zedillo lo instauró. Al principio se le destinaron 135 millones de pesos para hacer cine, fue una partida única. En el año 2000 se acabó el dinero y tuvimos que replantearlo para que, a partir de 2003, tuviera una partida anual. los números hablan por sí solos. Gracias a este fondo se han apoyado más de 400 películas que nos han representado en el mundo y le han dado renombre a nuestro cine”.

Con un promedio que oscila entre 30 y 34 filmes al año, de los cuales varios son óperas primas de realizadores jóvenes tanto ficciones como documentales, el fondo, precisa Víctor Ugalde busca revertir “una cadena exhibición y producción nos mantenía a quienes nos dedicamos a esto en la ruina. Confió en que la Secretaría de Hacienda entenderá nuestro argumento. En todo caso somos una comunidad dispuesta a salir a la calle. Esta crisis nos ha demostrado que no se puede prescindir del alimento espiritual como es el arte y la cultura. En cine es un factor de desarrollo económico, identidad y de paz espiritual. Que no se mantuviera sería desastroso”.

libros



Temas relacionados:
Cine
Cultura
Libros





Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.