Del balón al micrófono: artistas que pudieron ser futbolistas
Antes de triunfar en la música, artistas como Peso Pluma, Maluma y Rod Stewart soñaban con convertirse en futbolistas profesionales.
- Redacción AN / GHM

Antes de llenar estadios y salas de conciertos, algunos de los artistas más famosos del mundo imaginaron que algún día lo harían con un balón en los pies. Estuvieron muy cerca de convertirse en futbolistas profesionales: unos pasaron por fuerzas básicas, otros llegaron a probar suerte con clubes importantes y varios vieron ese sueño terminar por una lesión o una decisión que cambió sus vidas. Al final, el destino los llevó a los escenarios, pero el fútbol nunca desapareció de sus historias.
Peso Pluma: de las fuerzas básicas de Chivas a los escenarios
Mucho antes de convertirse en uno de los artistas mexicanos más escuchados del mundo, Peso Pluma soñaba con jugar en Primera División. El cantante reveló en el podcast de Jesús “El Canelo” Angulo que formó parte de las fuerzas básicas de Chivas, donde entrenó en Verde Valle y compartió vestidor con futbolistas como José Juan Macías. Sin embargo, con el paso de los años perdió la disciplina necesaria para mantenerse en el futbol y terminó enfocándose en la música, decisión que cambiaría por completo el rumbo de su vida.
Maluma cambió el fútbol por la música
Desde niño, Maluma practicó fútbol de manera competitiva y llegó a pensar que su futuro estaría dentro de una cancha. Antes de convertirse en una estrella del reggaetón, Maluma jugó en las categorías juveniles del Club Atlético Nacional y posteriormente del Deportivo Independiente Medellín. Su talento le permitió competir a buen nivel durante su adolescencia, pero terminó inclinándose por la música, aunque hasta hoy mantiene una estrecha relación con el fútbol y suele participar en partidos benéficos y de exhibición. En una entrevista, el colombiano confesó que ama el fútbol, pero que también le genera mucho estrés, razón por la que decidió seguir el camino de la música.
Rauw Alejandro y su lesión
Antes de convertirse en una de las figuras más importantes del pop latino, Rauw Alejandro dedicó gran parte de su infancia y continuó jugando durante su etapa escolar en Carolina, Puerto Rico. Al mudarse a Estados Unidos buscó mantenerse en el deporte a nivel high school, con la intención de seguir una carrera universitaria. Su objetivo era convertirse en futbolista profesional, pero una lesión lo llevó a no consolidarse en la Premier Development League en Orlando y terminó por cerrar esa posibilidad. Fue entonces cuando decidió concentrarse en el baile y posteriormente en la música, donde encontró el éxito internacional.
Rod Stewart estuvo a prueba con el Brentford
La pasión de Rod Stewart por el fútbol nunca ha sido un secreto. Antes de triunfar como cantante, jugó como defensa y llegó a realizar pruebas con un club inglés, mucho antes de vender millones de discos. A los 15 años realizó una prueba con el Brentford FC, club del oeste de Londres que entonces militaba en las categorías profesionales inglesas. Aunque no consiguió un contrato, esa experiencia estuvo muy cerca de cambiar el rumbo de su vida. Rod siempre ha mantenido un fuerte vínculo con este deporte y es uno de los aficionados más conocidos del fútbol inglés.
Julio Iglesias en filial del Real Madrid
Antes de vender millones de discos alrededor del mundo, Julio Iglesias defendía la portería del Plus Ultra, el equipo filial del Real Madrid. Todo cambió en 1963, cuando sufrió un grave accidente automovilístico que lo obligó a abandonar el fútbol. Durante su recuperación comenzó a tocar la guitarra y descubrió una vocación que terminaría convirtiéndolo en uno de los artistas latinos más exitosos de todos los tiempos.
Sergio Pizzorno: del Leicester City al rock británico
El guitarrista y compositor de Kasabian también estuvo muy cerca de convertirse en futbolista profesional. Sergio Pizzorno formó parte de las categorías juveniles del Leicester City, donde coincidió con Emile Heskey, quien años después llegaría a la selección de Inglaterra. Aunque ambos compartían el mismo sueño, sus caminos tomaron rumbos distintos. Heskey llegó a la élite del fútbol, mientras que Pizzorno terminó escribiendo algunos de los mayores éxitos de Kasabian.
Historias como estas demuestran que el deporte y la música muchas veces están más conectados de lo que parece. Si las decisiones hubieran sido distintas, hoy quizá conoceríamos a estos nombres por los goles que marcaron y no por las canciones que llenan estadios alrededor del mundo.