Caso Ayotzinapa: ¿Qué captaron las grabaciones presuntamente destruidas por Ángel Aguirre?
Un reporte de 2017 de Arquitectura Forense apunta lo que pudieron haber captado esas cámaras.
- Redacción AN/ SBH

Las cámaras de seguridad del Palacio de Justicia de Iguala constituyen el “eslabón perdido” fundamental en la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa.
Según la nueva investigación de la Fiscalía General de la República, la supresión de estas imágenes no fue un incidente fortuito ni un error técnico, sino una pieza en el engranaje del encubrimiento institucional por parte del gobernador Ángel Aguirre.
Un reporte de 2017 de Arquitectura Forense, con sede en Goldsmiths, Universidad de Londres, apunta lo que pudieron haber captado esas cámaras.
Según los investigadores independientes, las cámaras del Palacio de Justicia debieron haber captado el ataque contra los normalistas que viajaban en el autobús Estrella de Oro 1531, por lo que tenían información clave para identificar a los agresores y determinar el posible destino de los jóvenes desaparecidos.
La línea del tiempo del Estrella de Oro 1531
El autobús Estrella de Oro 1531 constituye una de las secuencias clave para comprender los hechos ocurridos durante la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
21:20-21:30 horas: El autobús Estrella de Oro 1531 fue uno de los cinco vehículos abordados por estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en la terminal de Iguala. Alrededor de las 21:20 horas salió integrado a un convoy de cuatro autobuses con dirección al norte de la ciudad.
Aproximadamente 10 minutos después, al llegar a la esquina de la calle Galeana, policías municipales intentaron bloquear el paso del convoy y realizaron disparos al aire. En medio de la confusión, el Estrella de Oro 1531 se separó del resto de las unidades y tomó una ruta hacia el este, mientras los otros tres autobuses continuaron su trayecto hacia el norte.
El cerco frente al Palacio de Justicia (21:40-22:30 horas): Hacia las 21:40 horas, el autobús fue interceptado debajo de un puente, frente al Palacio de Justicia de Iguala. Inicialmente, cuatro patrullas de la Policía Municipal rodearon la unidad y, según la reconstrucción de la FGR, los agentes comenzaron a agredir a los estudiantes que permanecían en el interior.
Con el paso de los minutos arribaron más corporaciones de seguridad. Al lugar llegaron patrullas ministeriales, de la Policía Federal y más unidades municipales, hasta conformar un cerco integrado por alrededor de 12 patrullas. La investigación también ubica en la escena a un agente de inteligencia militar que presuntamente tomó fotografías con su teléfono celular.
El uso de gas y la detención de estudiantes (alrededor de las 22:30 horas): Según la reconstrucción de los hechos, los policías utilizaron gas lacrimógeno para obligar a los estudiantes a descender del autobús. Una vez fuera de la unidad, entre 12 y 15 normalistas fueron golpeados.
Testigos protegidos señalaron que tres de las patrullas involucradas pertenecían a la Policía Municipal de Huitzuco. De acuerdo con la FGR, los estudiantes fueron subidos por la fuerza a vehículos policiales y trasladados hacia el sur, en dirección a Chilpancingo, episodio que forma parte de la investigación sobre la desaparición de los 43 normalistas.
El retiro del autobús (23:10-00:40 horas): Alrededor de las 23:10 horas, un grupo de 14 estudiantes sobrevivientes, que había escapado de otro autobús, regresó al Palacio de Justicia para buscar a sus compañeros. Desde el puente observaron que el Estrella de Oro 1531 permanecía vacío y bajo resguardo policial.
Entre las 00:15 y las 00:40 horas del 27 de septiembre, una grúa retiró el autobús del lugar.
Las grabaciones y la investigación
La secuencia ocurrida frente al Palacio de Justicia —incluido el bloqueo del autobús, el uso de gas, la agresión contra los estudiantes y su traslado en patrullas— habría quedado registrada por las cámaras de videovigilancia exteriores identificadas como 12 y 15.
De acuerdo con la investigación de la FGR, la existencia de esas grabaciones fue negada inicialmente bajo el argumento de fallas técnicas.
La Fiscalía sostiene que el exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, ordenó la desaparición de esos videos, los cuales presuntamente fueron retirados y entregados para ocultar información relacionada con el destino de los estudiantes y la actuación de las corporaciones involucradas.
Estas acusaciones forman parte de la investigación ministerial y continúan sujetas al proceso judicial correspondiente.

