Ministro en retiro Góngora Pimentel reveló que Zedillo le pidió interceder en un caso judicial
El exministro Genaro Góngora Pimentel señaló que cuando era presidente Ernesto Zedillo, le pidió que utilizara su cargo de presidente de la Suprema Corte para ayudar a un exfuncionario del DF que tenía problemas judiciales.

El ministro en retiro, Genaro Góngora Pimentel, dijo que cuando era presidente de la Suprema Corte de Justicia, el entonces presidente, Ernesto Zedillo le pidió que intercediera a favor de un ex funcionario del Distrito Federal involucrado en un caso judicial grave.

En entrevista en Aristegui en Vivo, Góngora recordó cuando recibió una invitación a desayunar a la residencia oficial de Los Pinos. Explicó que, en aquel entonces, cuando el presidente invitaba a desayunar “no era porque estaba interesado en recibir un consejo de un ministro, en su cultura, en que le platicara qué libros interesantes estaba leyendo, nada de eso, era para pedir favores”.

Cuando se sentó a la mesa, Zedillo le explicó que había una persona “que le caía muy bien, que tenía un cargo en el Distrito Federal y estaba en un problema judicial grave”.

“Recomiéndelo usted con la magistrada que va a resolver el asunto”, le pidió el Presidente, que en 1995 lo había nominado como ministro de la Suprema Corte.

Góngora le respondió: “señor Presidente yo no puedo hacer esto, no puedo recomendar asuntos a los magistrados porque son independientes y no volvería a tenerme respeto si yo les estoy recomendando asuntos”.

Aunque a sus 81 años de edad, Góngora no recuerda con precisión la fecha de la reunión, debió haberse celebrado entre enero de 1999, cuando asumió la titularidad de la SCJN, y noviembre de 2000, cuando Zedillo dejó la Presidencia.

En este periodo, el caso más relevante de corrupción gubernamental en el Distrito Federal era el del presunto desvío de 420 millones de pesos, por el que se investigó al exregente, Oscar Espinosa Villarreal, quien, en ese entonces, fungía como secretario de Turismo del Gobierno Federal.

El exministro recuerda que cuando terminaron de desayunar el Presidente lo acompañó a la puerta. Mientras caminaban, el jurista recordó sentir que el piso se movía. “Pero no era un temblor, era la emoción que sentía de haberle dicho que no al presidente Zedillo”.

Esta es una de las anécdotas contenidas en su libro de memorias titulado “Los supremos de la Corte”, de la editorial Porrúa México.

Ve aquí la entrevista completa:






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