Gabriel García Márquez, del periodismo a ‘Cien años de soledad’
El 6 de marzo se conmemora el 91 aniversario del nacimiento del Nobel Colombiano.
(Secretaría de Cultura).

Más de 50 años fueron los que Gabriel García Márquez dedicó a ejercer el arte de contar, en diversos géneros como novela, cuento y periodismo, en una prolífica carrera literaria que se vio coronada con Cien años de soledad, su obra cumbre.

A 91 años del natalicio del escritor colombiano nacido el 6 de marzo de 1927, Cien años de soledad sigue conquistando lectores. Para muchos es el libro favorito del autor galardonado en 1982 con el Premio Nobel de Literatura.

Jaime Labastida, director de la Academia Mexicana de la Lengua, asegura en un boletín difundido por la Secretaría de Cultura, que su libro preferido “desde luego es Cien años de soledad, pero al lado de ese, yo le diría que los Doce cuentos peregrinos. Es un gran cuentista García Márquez también y la gente lo olvida a veces”.

Por ejemplo, dijo, “Blacamán el bueno, vendedor de milagros es un cuento magnífico, aquel otro donde una mujer va al hospital siquiátrico y se queda ahí encerrada también es extraordinario”.

Para el crítico literario Juan Domingo Argüelles, su obra favorita es Cien años de soledad. “Yo no creo que García Márquez haya logrado superar ese libro, es decir, es una obra maestra, un libro extraordinario, por supuesto no se puede hacer un libro así como si cualquier cosa”.

Consideró que “es un libro tan grande, tan maravilloso, que los otros, aunque sean muy buenos, Cien años de soledad los supera absolutamente a todo lo demás. Aunque El coronel no tiene quien le escriba es una novela breve muy atractiva, muy gustosa, me da mucha felicidad leerla también, pero creo que Cien años de soledad es su obra cumbre”.

De ese libro Pablo Neruda, el gran poeta chileno, señaló que “es la mejor novela que se ha escrito en castellano después del Quijote”. El escritor norteamericano William Faulkner ejerció una gran influencia en García Márquez y en su forma de contar historias, que en América Latina fue conocida como realismo mágico, corriente de la cual Cien años de soledad es una de las obras más emblemáticas, desarrollada en el pueblo mítico de Macondo, territorio imaginario donde lo inverosímil y mágico no es menos real que lo cotidiano y lógico.

Nacido en Aracataca, Colombia, el 6 de marzo de 1927 a las 9:00 de la mañana, como el mismo García Márquez refiere en sus memorias, fue un escritor prolífico, cuya trayectoria literaria arrancó con La hojarasca en 1955 y concluyó con Memorias de mis putas tristes de 2004, pasando por Cien años de soledad de 1967.

 

A principios de los años sesenta, Gabo llegó a México donde fijó su residencia y fue en nuestro país, donde pudo realizar su gran novela, una en la que sucediera todo y que tenía pendiente desde los 18 años.

Un clásico

El autor contaba que “a fines de 1964 iba yo hacia Acapulco —con Mercedes y mis dos hijos— y entonces, como una revelación, encontré exactamente el tono que necesitaba. Y el tono era contarlo como contaba las cosas mi abuela. Porque yo recuerdo que mi abuela contaba las cosas más fantásticas y lo contaba en un tono tan natural, tan sencillo, que era completamente convincente. Y entonces no llegué a Acapulco. Regresé y me senté a escribir Cien años de soledad”.

Jaime Labastida indicó que las condiciones ambientales de nuestro país le fueron favorables a García Márquez para hacer esta magna obra. “Él ya no podía estar en Colombia por la situación política y México fue un remanso no solamente para él, sino para una enorme cantidad de refugiados y de gente que no podía tener una vida apacible en su propio país. En ese sentido es una influencia enorme, no quiere decir que haya influencia de folclor o de ciertos aspectos culturales, yo creo que Cien años de soledad está marcado fundamentalmente por todo lo que vivió antes, pero las condiciones de vida que tuvo en México le fueron muy favorables”.

En 1982, Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura, por el que también competían el británico Graham Greene y el alemán Günter Grass, “por sus novelas e historias cortas, en las que la fantasía y la realidad se combinan en un mundo rico de imaginación, reflejando la vida y los conflictos de un continente”, según el dictamen de la Academia Sueca.

En ese entonces, Juan Rulfo señaló que “por primera vez después de muchos años se ha dado un premio de literatura justo”.

Aunque García Márquez inició estudios de Derecho, los dejó inconclusos, pues su verdadero interés era el periodismo. El mismo Gabo señalaba en una entrevista concedida a Radio Habana en julio de 1976, “que mi primera y única vocación es el periodismo. Yo nunca empecé siendo periodista por casualidad —como muchas generaciones— o por necesidad, o por azar. Yo empecé siendo periodista, porque lo que quería era ser periodista”.

Justamente, Juan Domingo Argüelles advierte que la obra periodística de Gabo es extraordinaria. “Por fortuna se recopiló, yo siempre la tengo a la mano, me parece que García Márquez es un gran escritor justamente porque tiene un contacto con la realidad que nunca pierde. Desde sus primeras notas que publicó en la prensa colombiana tiene una gracia, tiene una forma de contar las cosas que alguien llamó el olvidado arte de contar, yo creo que ese olvidado arte de contar es lo que maravilla en todos los libros de García Márquez”.

Fue el 17 de abril de 2014, cuando el escritor colombiano falleció en su casa de la Ciudad de México, a causa de un cáncer linfático que le fue diagnosticado desde 1999. Fue despedido por más de 50 mil personas en el Palacio de Bellas Artes, que se pintó de Cien años de soledad, vallenatos y mariposas amarillas.

libros



Temas relacionados:
Cultura
Libros



Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.