Naturaleza AristeguiNaturaleza Aristegui

A 99 años de su nacimiento, la Fundación Gabo revela el decálogo secreto del escritor sobre la región

"Un callejón de sueños sin salida": la frase que Gabo soltó en 1997 y que hoy la Fundación Gabo reinterpreta en nueve claves sobre América Latina.

  • Redacción AN / GER
06 Mar, 2026 13:02
A 99 años de su nacimiento, la Fundación Gabo revela el decálogo secreto del escritor sobre la región
Fundación Gabo

En octubre de 1997, un reportero venezolano interceptó a Gabriel García Márquez en el lobby de un hotel en Manhattan. El escritor tenía prisa, pero prometió quince minutos. La primera pregunta fue directa: a dos años del siglo XXI, ¿cómo ve la situación de América Latina? Pobreza, drogas, violencia, corrupción… ¿seguiremos siendo un callejón de sueños sin salida?

—respondió Gabo—. Seguiremos siendo un callejón de sueños sin salida. Así será.

La sentencia fue tan huraña que el periodista no tuvo más remedio que cambiar de tema. Pero Gabo tenía razón: una reflexión completa sobre América Latina habría requerido enciclopedias enteras. Porque el continente, el mismo cuya soledad proclamó en su discurso del Nobel, era una de sus grandes obsesiones.

A 99 años de su nacimiento, la Fundación Gabo ha hecho el intento de condensar esa obsesión en nueve premisas. No son los cuatro tomos que el escritor imaginó, pero sí una brújula para navegar el presente y el futuro de la región.

1. Entendernos en la diversidad

El futuro de América Latina requiere que sus habitantes puedan entenderse en lo fundamental. García Márquez lo intentó por varias vías: en 1994 creó la Fundación del Nuevo Periodismo Iberoamericano (hoy Fundación Gabo) para formar una sociedad crítica. En 1985 y 1986 impulsó la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano y la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños. Incluso soñó con un diccionario cinematográfico común para toda la región.

Su profecía era clara: “Dentro de cien años, la América Latina será la América Latina de Bolívar: una unidad regional afirmada sobre los valores de cada país. Hasta el Brasil se habrá entregado del todo a esa América Latina”.

2. La felicidad está adelante, no atrás

“Lo único que me interesa es que Latinoamérica vaya adelante y no para atrás. Estamos en busca de la felicidad”, le dijo Gabo a aquel reportero en Manhattan. Para él, interpretar la realidad latinoamericana con esquemas desactualizados y ajenos ha impedido su desarrollo. Hace falta una forma auténtica de pensar para implementar verdaderas transformaciones sociales.

“Toda la América Latina tiene que ser analizada otra vez y a fondo para no seguir actuando sobre realidades que ya no tienen nada que ver con las de hace un siglo”, afirmó en 1989.

3. La identidad se aprende (también) afuera

A García Márquez le ocurrió en París, en los años cincuenta. El hotel del Barrio Latino estaba lleno de exiliados por las dictaduras de sus países: colombianos, peruanos, paraguayos, dominicanos, cubanos, nicaragüenses, venezolanos. La convivencia con ellos le produjo un sentimiento de fraternidad que no había experimentado en Colombia.

“Los latinoamericanos por fuera se han ido conociendo y han ido descubriendo el continente”, concluyó décadas después.

4. Todas las injusticias son nuestras

En Cien años de soledad, el coronel Aureliano Buendía sale de su país para sumarse al federalismo triunfante en otras repúblicas del Caribe. Es la utopía de la solidaridad latinoamericana. Para Gabo, la más elevada conciencia política es aquella que actúa contra las injusticias de toda la región, desde el ejercicio democrático y el pensamiento crítico.

“Una verdadera solidaridad con nuestros sueños y esperanzas deberá concretarse en actos de apoyo a los pueblos que aspiran a una vida propia”, expresó en 1991.

5. La fama como tribuna

Cuando la Universidad de Columbia le otorgó un honoris causa en 1971, García Márquez descubrió algo: frente a él había una multitud de latinoamericanos gritando consignas políticas a favor de la región. Ahí entendió que la fama debía ser útil a sus ideas.

“Voy a poner esa fama al servicio de la liberación de los países en América Latina”, se dijo. Y lo cumplió: su discurso del Nobel fue un acto político en defensa de la libre determinación de los pueblos latinoamericanos.

6. Más allá de la razón

García Márquez insistía en que el realismo mágico no era invención suya, sino copia de la realidad. “Dicen que yo he inventado el realismo mágico, pero solo soy el notario de la realidad”, dijo en 1995.

América Latina posee una realidad que rebasa los límites de la ciencia. A eso lo llamó “pararrealidad”: mitos, leyendas, presagios y agüeros que ejercen una influencia decisiva en la vida de los latinoamericanos.

7. Democracia con ciudadanía activa

“Estoy absolutamente convencido de que en América Latina existe una vocación democrática que terminará imponiéndose”, afirmó Gabo en 1982. Pero para eso, aclaró, debe existir una ciudadanía que vele por los principios democráticos.

En 1989 definió lo que para él sería una revolución democrática en el continente: mayor independencia nacional, democratización interna, control y distribución de la riqueza, desmonte de las oligarquías.

8. La imaginación como resistencia

Frente a la adversidad, los latinoamericanos responden con creatividad. “La creatividad en América Latina está, sin lugar a dudas, en uno de sus mejores momentos”, afirmaba García Márquez. “Se está creando por encima de la censura, sin dinero y hasta en el exilio”.

Para él, una revolución sin creatividad deja de ser revolución.

9. La pregunta por la identidad exige ética

Los latinoamericanos existen en la medida en que siempre buscan definirse. Ante esa pregunta eterna, Gabo sugería una condición: que toda respuesta esté regida por la ética. “Una de las cosas que hay que recalcar otra vez son los principios éticos”, dijo en 1991.

A los periodistas les advirtió: “La ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón”.

A 99 años de su nacimiento, García Márquez sigue siendo eso: un zumbido que no deja de recordarnos quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde podríamos ir.

Temas Relacionados