Pacchiano abre camino a privatización en Reservas de la Biosfera - Aristegui Noticias
Semarnat abre camino a privatización en Reservas de la Biosfera
Bajo el mando de Rafael Pacchiano, la dependencia quiere declarar al Archipiélago de Revillagigedo como Parque Nacional, lo que generaría proyectos turísticos.

Por Enrique Alvarado y Alejandro Melgoza*

Integrante de la nueva generación de “niños verdes” que ocupan altos cargos en la administración peñanietista, Rafael Pacchiano Alamán, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, no sólo ha sido cuestionado por su nula formación ambiental y científica, sino porque forma parte del Partido Verde, una de las cúpulas políticas que han “secuestrado” la agenda ambiental, cuyas leyes y acciones se han puesto del lado de los negocios privados.

Pacchiano Alamán ha transitado entre reflectores desde su llegada al cargo en agosto de 2015, en especial por las acciones para salvar a la vaquita marina -un cetáceo endémico del Alto Golfo de California al filo de la extinción, de acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés)-.

Para 2016 el Gobierno Federal presumió que la Unesco catalogó el Archipiélago de Revillagigedo, una notable Reserva de la Biósfera mexicana que es parte del estado de Colima y se ubica unos 700 kilómetros al oeste de Manzanillo, como patrimonio de la humanidad.

Con ello el organismo internacional recomendó a las autoridades mexicanas extender el área de protección de las islas a 12 millas náuticas libre de pesca. Y las autoridades mexicanas decidieron hacerlo.

El 7 de septiembre se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un estudio realizado para justificar la expedición de un decreto por el que se pretende declarar a Revillagigedo como Área Natural Protegida (ANP)… pero con el carácter de Parque Nacional”. Ahí se cayó el show de proteger los recursos naturales.

De acuerdo con los expertos consultados, eso significa debilitar el actual marco de Reserva de la Biósfera que sólo permite investigación y restauración, para abrir paso al desarrollo de actividades lucrativas. Pacchiano lo reafirmó en una entrevista radiofónica, en la cual señaló que la categoría le permitiría al gobierno hacer “una inversión” para modernizar la pista en una de las islas, recibir aviones comerciales pequeños y generar proyectos turísticos de hoteles que conserven el sitio.

Lo anterior desató diversas críticas de reconocidos científicos nacionales e internacionales del Comité Técnico Asesor de Revillagigedo y la Red Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Renanp) que hicieron a través de cartas al alto funcionario -a las cuales tuvo acceso Aristegui Noticias– donde reprueban este cambio. “Es menester remarcar y enfatizar que al promover la Semarnat este cambio de figura de protección de Reserva de la Biosfera a un Parque Nacional para este Archipiélago, con el fin expreso de fomentar el turismo, se pone en la mira del capital privado a todas las otras 44 Reservas de la Biosfera de México”, apunta el doctor Alfredo Ortega, director de la Renanp.

Pero no sólo se realizó esta triquiñuela en septiembre. El pasado martes 26 los senadores del PVEM y el PRI aprobaron “fast-track” los dictámenes de la Ley General de la Biodiversidad y la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable. El “albazo” lo dieron bajo las órdenes de la senadora Ninfa Salinas, en medio de la tragedia nacional del sismo cuando no se encontraba la oposición.

Un día después diversas organizaciones lanzaron una carta donde reprobaron “un dictamen que, como hemos evidenciado, contiene errores que son inadmisibles”, pues no se prevé la protección de explotación de mineras en ANP, la omisión del principio precautorio y la ausencia de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

La iniciativa de la Ley de Biodiversidad y el modus operandi que llevaron a cabo con Revillagigedo se conecta de manera directa, pues esta estrategia revela un nuevo mecanismo jurídico de debilitamiento del marco legal para abrir otras Reservas a la privatización. A decir del abogado ambientalista Eduardo Lino, “lo que hacen es como que avientan dulces para que se vea bien, dicen que van a ampliar el área de protección marina, está muy bien, pero para efectos de ampliarlo no se necesita cambiar la situación legal de las islas”.

Raúl Arriaga, integrante del Colegio de Biólogos y exsubsecretario de la Semarnat en la administración foxista, señaló en entrevista que “su consulta lo hicieron entre los niños verdes que no tienen estudios científicos, por eso está lleno de errores ese documento. Al desaparecer este instrumento se genera un espacio extraordinario para la corrupción”.

Al frente está el titular de Semarnat, quien al cierre de edición no accedió a la petición de entrevista con este medio y en cambio envió un audio en respuesta, donde rechazó que se construya infraestructura turística en las islas, “la idea de este proyecto para crear un Parque Nacional de 14 millones de hectáreas, es proteger como nunca habíamos protegido el archipiélago de Revillagigedo (…) no se va a permitir ningún tipo de estructura por lo cual no estamos privilegiando a nadie más que a la conservación”.

 

Revillagigedo y la trampa de Semarnat

El archipiélago está conformado por el grupo de islas Socorro, Clarión, San Benedicto y el islote Roca Partida, en las cuales viven numerosos tiburones, cetáceos, delfines, mantarrayas gigantes y una gran cantidad de aves, de ahí que se le conozca como “la Galápagos” de México. La geología de estas emergió de volcanes que integran “una cadena montañosa submarina”, de acuerdo con la Unesco, quien atribuyó el rango de Patrimonio Natural de la Humanidad el 17 de julio del año pasado.

“Los niveles de endemismo y rareza ecológica en la parte terrestre del archipiélago son extremadamente elevados, y por eso muchas personas han comparado al archipiélago de Revillagigedo con el de las Galápagos”, apunta la carta que enviaron al titular de Semarnat más de una decena de reconocidos científicos que conforman el Comité Técnico Asesor (CTA) de la actual Reserva de la Biosfera Archipiélago de Revillagigedo.

Parte de esta riqueza fue grabada en el nuevo documental “Revillagigedo, el México más salvaje” de National Geographic Pristine Seas. El pasado 13 de septiembre fue estrenada la en la Ciudad de México y presentada por su director ejecutivo, Enric Salas. La pieza será transmitida en el canal a finales de este año.

El ANP -ubicada a cientos de kilómetros de Manzanillo, Colima, y Los Cabos, Baja California Sur- fue clasificada como Reserva de la Biósfera el 15 de noviembre del 2008, lo que significa de acuerdo con la Unesco, deben ser preservadas y restauradas evitando que sean alteradas por acciones del ser humano. Sin embargo, el documento de consulta Estudio previo justificativo para el establecimiento del Área Natural Protegida Parque Nacional Revillagigedo, que elaboró la Semarnat y Conanp, contraviene el punto medular recomendado por el CTA.

Las autoridades no sólo defienden en el documento la promoción del “desarrollo de actividades turísticas compatibles con la vocación y capacidad de carga del área”, sino que el propio Pacchiano dijo en los medios que es importante “sobre todo para garantizar la supervisión y vigilancia del sitio, junto con la Semar estamos invirtiendo para tener estaciones de búsqueda y rescate. Y modernizar y tener el aeropuerto listo para recibir aviones comerciales pequeños. Y ya los hoteles lo abriremos a empresas trabajando con la Secretaría de Turismo para poder recibir a las empresas que garanticen la conservación del sitio”.

Con la denominación de Parque Nacional el propio marco jurídico será incapaz de protegerlo de alteraciones, por ejemplo, turísticas, de acuerdo con el artículo 50 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente. “No vemos ninguna razón del por qué esta protección deba cambiar. Hay suficiente información científica que justifica mantener la estricta protección de la parte terrestre de estas islas; información que también justifica la prohibición total de cualquier desarrollo humano que pueda masificarse (turismo)”, añade el Comité.

El científico Federico Méndez integrante del grupo ecológico Conservación de Islas,  señaló en entrevista que “el proponer una nueva área te da la posibilidad de establecer nuevas reglas del juego y es ahí donde viene la preocupación, porque la categoría de Parque Nacional si bien es restrictiva incluso más que la Reserva de la Biosfera, permite más claramente la posibilidad de hacer desarrollo de turismo sustentable entonces es la principal incongruencia que notamos al hacer el cambio de reserva a parque nacional”.

Durante la entrevista que otorgó el secretario y en el documento justificativo se prevé que las Islas Revillagigedo puedan competir con ese esquema turístico con las Islas Galápagos. No obstante, el CTA y el coordinador de la Renanp, refutaron este argumento de “poco sustentado”.

“Está perfectamente documentado que los intentos por lograr desarrollos urbanos en las mismas islas con intención de atraer el turismo ecológico han tenido impactos fuertemente negativos sobre el ecosistema insular y han dañado de manera severa el prestigio que tenían las islas como ecosistema prístino (…) El gobierno de Ecuador está haciendo en la actualidad inmensos esfuerzos para revertir estos errores y proteger la diversidad de las islas en su integridad. Es fundamental no repetir este error histórico en las frágiles islas mexicanas”, argumenta la carta que firman 13 científicos extranjeros y mexicanos como, Exequiel Ezcurra de la University of California Riverside, Enric Ballesteros Centre d’Estudis Avançats de Blanes (CSIC) de España, Octavio Aburto-Oropeza del Scripps Institution of Oceanography Ismael Mascareñas-Osorio El Centro para la Biodiversidad Marina y la Conservación Christopher Thompson University of Western Australia, así como Alex Muñoz y Enric Sala de National Geographic Pristine Seas, entre otros.

Para Eduardo Lino, “es un argumento extraño el que están utilizando”, en el sentido de que comparan Revillagigedo con Galápagos en cuestión de turismo, cuando las islas sudamericanas son famosas por su biodiversidad y el vínculo que guardan con el científico británico Charles Darwin, además que en Revillagigedo no hay población local con la que se pueda trabajar en la conservación como indica la ley. “Ecológicamente como legalmente está mal (…) otra cosa gravísima es que lo está haciendo en los últimos minutos del sexenio, falta poco más de un año para que se acabe este gobierno y están tratando de hacer este cambio”, apuntó el jurista.

El doctor Ortega Rubio analiza que si el decreto de Reserva de la Biósfera a Parque Nacional está motivada por la acción de promover el turismo cuya misión no es de Semarnat “sienta el trágico precedente para que el Capital Privado (y sus Socios “Anónimos”) puedan solicitar, en cascada, que todas las 45 Reservas de la Biosfera de México se conviertan, por Decreto, en Parques Nacionales. Ello sería un legado realmente inadmisible para las siguientes generaciones”.

Ley de la Biodiversidad: legalizar el despojo

Puerta cerrada, debate ausente, sesión fugaz, sin oposición y aprovechando el pulso de un país centrado en el sismo, fue el contexto en el que se aprobaron los dictámenes de la Ley General de Biodiversidad y de Desarrollo Forestal Sustentable. Fueron impulsadas por la senadora del PVEM, Ninfa Salinas Sada, el pasado 26 de septiembre junto al grupo parlamentario del PRI.

El de la Biodiversidad fue señalado el año pasado por organizaciones como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) por dejar abierto al aprovechamiento de algunas especies de la fauna silvestre. Por ello recomendaron abrir el debate para lograr la conservación y aprovechamiento sustentable de los recursos que incluyera a comunidades indígenas, situación que no sucedió.

A principios de año, Greenpeace mostró su total rechazo hacia las iniciativas, debido a que ambos proyectos presentaron “errores, omisiones, incongruencias, y contradicciones que lejos de proteger la flora y la fauna, las desprotege”.

En medio de un alud de señalamientos, ambas iniciativas del PRI-PVEM fueron enviadas a la congeladora en abril pasado, aunque Salinas Sada seguía cabildeando, según fuentes del congreso. Desde ese entonces, las organizaciones advertían un posible “albazo”.

Seis días antes de que fueran aprobados los dictámenes, la propia Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) señaló errores estructurales y técnicos en el proyecto, pues consideraron que flexibiliza el marco normativo en materia ambiental.

Tras la aprobación la semana pasada, organizaciones como Conservación de Mamíferos Marinos de México (Comarinno), Vía Orgánica, entre otras, acusaron un “golpe bajo” a la ciudadanía con las condiciones en que fueron aprobadas. En un análisis enviado a los legisladores, el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, Fundar, Cemda y la extitular de Semarnat Julia Carabias, indicaron que se debía generar un debate público ya que la versión actual significaba un retroceso para el marco jurídico de protección al ambiente.

Para el doctor Méndez, integrante del CTA, en el caso de la Ley, si bien es una iniciativa necesaria en el sentido de que se deben mejorar las leyes ambientales actuales, “el problema aquí es que no ha habido la debida consulta de todos los que de una u otra manera nos dedicamos a la protección de la biodiversidad y conservación en el país. No se ha consensuado, no se han escuchado todas las opiniones y por eso es que ha habido tanta incongruencia”.

“Hay muchas áreas de oportunidad que se necesitan visualizar con ese proyecto de ley, incluido el que tiene que ver con áreas naturales protegidas, de hecho va a ser un costo administrativa brutal porque al crear una nueva ley donde todas las leyes ambientales anteriores se deroguen (Ley General de Vida Silvestre, etc) pone en predicamento cualquier medida que se haya establecido para una ANP, en este caso de alguna manera puede ser más permisiva para hacer nuevos cambios de categoría en más áreas protegidas, como en este caso que se pasa de reserva de la biosfera a parque nacional”, explicó el especialista.

Con la aprobación, especialistas como el doctor Méndez están preocupados por la posición en que quedaría el Archipiélago de Revillagigedo. “Independientemente que la categoría sea parque nacional o reserva de la biosfera (…) al menos se respeten las políticas de protección que tiene la reserva de la biosfera. Es decir, que si la reserva ya tenía a las islas como zona núcleo y no se permitía el turismo más que en la parte marina en la parte del archipiélago de Revillagigedo de la reserva de la biosfera, entonces que este nuevo parque nacional conserve eso de acuerdo con el principio de progresividad”, menciona en relación al principio constitucional que impide que una nueva ley derogue estatus de protección previamente establecidos.

Lino por su parte, apuntaló la intención en las autoridades de desarrollar cuestiones turísticas aunque sean de bajo impacto, “aquí va de nueva cuenta el argumento de la ley de biodiversidad, está viendo toda la naturaleza como mero mercantilismo, hay zonas donde la naturaleza no se puede aprovechar para efectos monetarios. Con esta iniciativa privilegian negocios y discrecionalidad”, comenta Arriaga, experto en peritajes ambientales.

Anteriormente, Cemda ya había mostrado su preocupación pues desde su perspectiva la ley de biodiversidad vuelve más flexible el régimen de protección en las ANP con lo que se podría incumplir el principio de progresividad y el derecho a un medio ambiente sano, situación que podría presentarse en las islas Revillagigedo con el cambio de categoría impulsado por Semarnat y su titular, Rafael Pacchiano.

Pacchiano, un secretario antiverde

A pesar de su nula experiencia en temas medioambientales, en menos de seis años Pacchiano Alamán escaló en la política hasta convertirse en secretario de Estado, sitio al que difícilmente hubiese llegado de no ser por la cercanía de su esposa Alejandra Lagunes, coordinadora de la Estrategia Digital Nacional con Enrique Peña Nieto.

Antes de vincularse a las filas de “los niños verdes”, Pacchiano fue director de mercadotecnia de la automotriz BMW en México. Ya como integrante del PVEM, fue elegido diputado federal representando al estado de Querétaro donde intentó sin éxito ceder la curul a su esposa. “Todo el respaldo que tiene es por el de su esposa en Los Pinos”, comentan fuentes del Congreso.

Sin un legado que celebrar en San Lázaro, en 2012 se unió al equipo de transición de Peña Nieto como coordinador del programa de jóvenes. Desde esa posición, Pacchiano saltaría hasta la Semarnat como Subsecretario de Gestión para la Protección Ambiental. De acuerdo con fuentes académicas y científicas que pidieron anonimato, durante las reuniones de trabajo “usa conceptos que no existen, hay que explicarle con peras y manzanas. Tiene asesores que no tienen ni la más peregrina idea de qué es medio ambiente”.

A pesar de no mantener buena relación con el PVEM, ha logrado permear por su visión mercantil

Tres años más tarde terminaría por sustituir a Juan José Guerra -de igual manera del PVEM- al frente de la dependencia. Desde el estribo de la Semarnat, Pacchiano se ha destacado por impulsar la agenda del PVEM. Un día antes de tomar posesión del cargo cuentan que en una reunión con técnicos de la Conanp y la Conabio “llegó tarde, pasó, venía molesto. Hablamos del tema, le dijimos lo que había que hacer. Dio un manotazo y dijo: ‘esto se tiene que hacer así y así’. Nos tiró de locos, se levantó y dijo que tenía un compromiso. Ya le habían dicho horas antes que iba a ser secretario y se le subió”.

Al ascender en 2015 como secretario acaparó los reflectores debido a su frecuente pose durante eventos relacionados con la protección de la vaquita marina, aunque los resultados de las autoridades han sido mínimos, de acuerdo con el último informe de la WWF. En el informe de la Expedición Ocean Starr elaborado por el Cirva, se vanaglorió haber observado de buenas a primeras a uno de los últimos 30 ejemplares. Escasos científicos y pescadores han observado una durante su vida, lo cual fue motivo de risas.

Después, en conjunto con la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), impulsó la creación de una división ambiental de la Gendarmería, cuya misión principal es resguardar las ANP y sus visitantes, según el titular. Aprovechando la fama de esta nueva corporación, apuntó que los gendarmes participarían en la protección de la vaquita marina y el combate al tráfico de buche de totoaba. Para algunos especialistas como Arriaga, la Gendarmería fue una “tomada de pelo” pues en lugar de fortalecer el trabajo de la Profepa, se creó una división que no tiene una cobertura real en las ANP.

Sin embargo, la gran catapulta vino con la visita que el actor estadunidense Leonardo DiCaprio realizó a Peña Nieto en junio pasado. A su salida de la Residencia Oficial de Los Pinos, Pacchiano fue el primero en relatar a los medios lo que sucedió durante la mediática reunión, donde también estuvo el empresario Carlos Slim. “Fue una reunión muy productiva donde el señor DiCaprio, primero reconoció el esfuerzo que está haciendo el Gobierno y también nos presentó su propuesta de poderse sumar a los esfuerzos que estamos haciendo”, mencionó aquel día afuera de la residencia presidencial.

La de Revillagigedo es la última polémica ambiental en la que se ha envuelto. En combinación con la Ley de Biodiversidad y el debilitamiento de la protección en ANP señalado por organizaciones no gubernamentales, las islas podrían llenarse de desarrollo turístico supuestamente sustentable.

El viernes pasado ante los medios rechazó que las actividades turísticas que pretenden desarrollar vayan a generar un impacto negativo. El secretario indicó que buscan abrir la actual pista militar de aterrizaje ubicada en Isla Socorro, “para que quien quiera ir a bucear pueda llegar por avión y no necesariamente tenga que ser una travesía de más de 36 horas, esa es la idea, en ningún momento vamos a permitir la creación de ningún tipo de hotel en ninguna parte”.

Explicó que posteriormente en el decreto del Parque Nacional se redactará la prohibición para construir cualquier tipo de infraestructura más allá de las requeridas por la Secretaría de Marina (Semar) para vigilar la zona. Reiteró que no van a permitir por “ningún motivo” que se construya un hotel a pesar de sus declaraciones en los medios de comunicación donde reconoce que se coordinará con la Secretaría de Turismo.

Para las fuentes académicas y científicas que pidieron anonimato, es un peligro latente la situación de Revillagigedo, sobre todo si la ley se llega a aprobar. “Si no estamos en la línea del secretario, ya no nos juntan. Juntan a sus incondicionales, es la misma línea que hicieron para la Ley de biodiversidad para sacar una ley a modo (…) Lo que nos preocupa es que este es un año de salida de gobierno, quedan amarradas al poder corporativo y amigos de políticos, ante estas pocas certezas están tratando de amarrar negocios para el futuro. De ahí viene tanta la desesperación de que la ley salga y salga ya”.

*Reporteros independientes especializados en investigaciones medioambientales. Coautores del libro Tráfico de animales. Comercio ilegal en México, publicado por Ediciones B.



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