Sinaloa | A siete meses de la desaparición de Carlos Emilio Galván en bar de exsecretario de Turismo
Esa noche acudió al bar acompañado de dos primas. No hubo discusión, altercado ni consumo excesivo que justificara un abandono voluntario.
- Redacción AN / ARF

Este martes 07 de mayo de 2026 se cumple siete meses desde la desaparición de Carlos Emilio Galván, de 21 años en ese momento, dentro de uno de los espacios más visibles de Mazatlán, Sinaloa. Fue el 5 de octubre pasado, dentro de un baño de Terraza Valentinos, un bar en el corazón de la zona turística, rodeado de hoteles, restaurantes, vigilancia privada y un constante flujo de personas, mientras el lugar operaba con normalidad y decenas de clientes estaban presentes.
El establecimiento pertenece al entonces secretario de Economía y Turismo de Sinaloa.
Según Brenda Valenzuela Gil, madre de Carlos Emilio, un gesto mínimo, levantarse, caminar unos metros y desaparecer, dio inicio de una cadena de omisiones, contradicciones y decisiones institucionales que, a más de dos meses de los hechos, no han dado respuesta a la pregunta central, ¿qué pasó con su hijo dentro de un lugar que debía ser seguro y visible?
Carlos había viajado desde Durango para un fin de semana familiar. Esa noche acudió al bar acompañado de dos primas. No hubo discusión, altercado ni consumo excesivo que justificara un abandono voluntario. “Él estaba tranquilo, feliz, y de repente dijo que iba al baño. No volvió. No encontramos lógica ni razón. No encaja en ninguna narrativa de riesgo previo ni en un contexto de vulnerabilidad individual”, relató Brenda en Aristegui en Vivo el pasado 23 de diciembre de 2025.
Era un joven recién egresado de la licenciatura en Gastronomía, con sueños de profesionalizarse en su área y explorar oportunidades laborales tanto en México como en el extranjero. Amante de la cocina y el deporte, tenía una vida social sana y mantenía vínculos fuertes con su familia. Brenda recuerda que Carlos Emilio nunca mostró señales de miedo, amenazas ni conflictos con terceros, y su desaparición fue un shock para la familia. “Era un hijo responsable, un hermano protector, un joven con planes y proyectos claros. No entiendo cómo pudo ocurrir algo así”, dijo en ese momento.
Diez minutos después de que Carlos Emilio se levantó, una de sus primas decidió buscarlo. En el camino, un elemento de seguridad privada le bloqueó el paso y le dijo que en el baño “no había nadie”. No pidió apoyo a otros trabajadores ni activó ningún protocolo. “No entendemos por qué alguien impedía entrar a buscar. No tenía sentido”, comentó Brenda
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Valenzuela Gil resaltó que no existía razón para impedir el paso a una cliente que buscaba a un familiar, ni para que el propio personal no revisara el área. Después, la Fiscalía de Sinaloa reconoció que Carlos Emilio ingresó al baño y permaneció ahí varios minutos, pero ese lapso no aparece completo en los videos entregados por el establecimiento. “No sabemos qué pasó durante ese tiempo ni con quién estuvo”, recalcó la madre.
La ausencia de registros en ese momento crítico hace que cada minuto sea una interrogante abierta, ¿fue retenido, acompañado, supervisado por alguien del personal?, cuestionó la madre.
A quienes tienen en sus manos a Carlos Emilio
Con motivo de los siete meses sin conocer qué sucedió con su hijo, Brenda Valenzuela Gil acudió a sus redes sociales para enviar un mensaje a las personas que conocen qué sucedió con su hijo aquel 05 de octubre de 2025:
“A quienes tienen en sus manos a Carlos Emilio:
No sé quiénes son.
Pero sé que pueden escuchar.
Y sé que, en algún lugar dentro de ustedes, algo aún siente.
Les hablo como madre.
Carlos Emilio es mi hijo.
Es vida.
Es todo lo que amo en este mundo.
Es un ser humano que siente, que respira, que necesita, que tiene una familia que lo espera todos los días… sin falta.
Hoy se cumplen siete meses desde que no sabemos de él.
Siete meses de despertar con el mismo vacío.
Siete meses de preguntarme si está bien, si tiene frío, si tiene hambre, si alguien le habla, si alguien lo mira como lo que es… un ser humano.
Siete meses de sostener un dolor que no descansa, que no se apaga, que no da tregua.
Esto no se aprende.
Esto se sobrevive.
Y aun así, lo que me mueve no es el odio.
Es amor puro.
Un amor que no se rompe, que no se acaba, que sigue aquí… incluso en medio de todo esto.
No busco venganza.
No hablo desde el castigo.
Solo quiero a mi hijo con vida.
Les pido algo más, desde lo más profundo de mi corazón:
cuídenlo… trátenlo bien.
Para mí, él es todo.
Es mi hijo.
Y quiero creer que ustedes también vienen de una madre.
Que hubo alguien que los sostuvo, que los miró con amor, que los cuidó.
El amor de una madre…
el dolor de una madre…
es de lo más sagrado e intocable que existe en este mundo.
Desde ahí les hablo.
Yo no sé qué los llevó hasta este momento.
Pero sí sé que hoy, lo que pase con Carlos Emilio… está en sus manos.
Y eso tiene un peso.
Porque dentro de cada persona existe un lugar donde aún vive lo humano.
Un lugar que no se apaga del todo.
Si en algún momento sienten silencio,
si algo dentro de ustedes se mueve,
si por un instante piensan en lo que significa perder a alguien que aman…
deténganse.
Escuchen eso.
Ese es el momento.
Ustedes pueden decidir que esta historia no termine en ausencia.
Pueden decidir que unos padres, una hermana, una familia, deje de vivir en esta incertidumbre.
Pueden decidir que un hijo regrese a casa.
No desde el miedo.
No desde la presión.
Desde lo humano.
Desde lo que aún puede salvarse.
Porque permitir que Carlos Emilio regrese no solo cambia su destino.
También habla de ustedes.
De lo que aún son capaces de hacer.
Hoy tienen esa posibilidad.
Devuélvanlo…
Permitan que vuelva a casa…
Permitan que, en medio de tanta oscuridad,
algo de luz exista.
Porque su vida importa.
Porque su ausencia duele.
Porque es mi hijo”.
A quienes tienen en sus manos a Carlos Emilio:
No sé quiénes son.
Pero sé que pueden escuchar.
Y sé que, en algún lugar dentro de ustedes, algo aún siente.Les hablo como madre.
Carlos Emilio es mi hijo.
Es vida.
Es todo lo que amo en este mundo.Es un ser humano que siente,… pic.twitter.com/iRG38RlflV
— Brenda Valenzuela Gil (@BrendaValgil) May 5, 2026





