Guardia en la frontera “no es un acto amistoso”; indignante, ver debilidad de nuestro presidente: Jorge Bustamante
"Se puede responder con el retiro del embajador de México en Washington", plantea, aunque no ve posible que el gobierno decida hacerlo.
Foto: Reuters

La orden de Donald Trump de colocar a la Guardia Nacional en la frontera con México no es un “acto amistoso”, en otros contextos precede a una “declaración de guerra”, y es “indignante”  ver la “debilidad de nuestro presidente“, aseveró Jorge Bustamante, profesor de Sociología de la Universidad de Notre Dame de Estados Unidos.

En entrevista para #AristeguiEnVivo, expuso que “lo que Trump está haciendo en primer lugar no es nada nuevo”, pues esta Fuerza de Reserva ha sido desplegada en varias ocasiones, tanto en los anteriores gobiernos de Bush como de Obama -durante 2004 y 2010-, cuando “hubo iguales peticiones presidenciales”.

No obstante, “en derecho internacional esto obviamente no es un acto amistoso, precede a una declaración de guerra, pero desde luego no se trata de eso” en este caso.

Por otra parte, calificó como “indignante ver la debilidad de nuestro presidente ante estas acciones cercanas a una acción de preguerra en derecho internacional” y que “nuestro gobierno no sea capaz de responder de una manera que muestre un mínimo de dignidad, ya no digamos de respeto al derecho internacional”.

Por ejemplo, detalló, “se puede responder con el retiro del embajador de México en Washington, esta medida es operativa en derecho internacional en casos tan graves como este”.

“Lo que es de sorprender es la debilidad de la reacción del gobierno de México, lo otro es políticamente esperable en EU”, acotó, pues ha sido constante el tono xenofóbico por parte de Trump, quien promueve una “ideología de odio hacia los mexicanos“.

Respecto a la postura del Senado mexicano, que pidió al gobierno de este país suspender la cooperación con EU en materia de migración, lo consideró retórica “para consumo interno de México, esto no va a ser noticia en Estados Unidos”.

En lugar de ello se deben “producir acciones que tengan efecto político en EU”.

Además, “falta que el gobierno de México le haga caso a estas propuestas” y “no esperaría que hubiera una respuesta dada la debilidad que ha mostrado el presidente de México”.

“Esta es una acción permitida pero no es equivalente a llamar al embajador de Estados Unidos en México

“No creo que haya reacciones de una manera diferente a como ha sucedido en el pasado”, agregó.

Sobre por qué si Obama y Bush técnicamente hicieron lo mismo, ahora toma mayor relevancia, comentó que “en el caso de Trump tiene que ver con lo que ha ofrecido a sus seguidores”, “el contexto político en el que hay que entender esta medida en EU es obviamente muy diferente”.

“El caso de Trump es algo consistente con su posición hostil que ha tomado desde su campaña electoral hasta la fecha“, añadió.

“Esta es la manera como el presidente está tratando de responder a sus seguidores”, pero recordó que él es algo pasajero ya que en algún momento va a dejar de ser presidente; “el problema central es la ideología antimexicana, esa xenofobia antimexicana que lo ha hecho popular a Trump, eso es algo que va a seguir”, expuso.

“Una vez que se vaya Trump lo que va a quedar es el antimexicanismo de sus seguidores, el racismo que está detrás de esta xenofobia”, avizoró.

Entrevista completa:






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