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Derrota republicana abre margen para presionar política migratoria y comercial de Trump, pero no garantiza cambios: analistas

Kenneth Smith, Arturo Sarukhán y José Arturo Santa Cruz advirtieron en 'Aristegui en Vivo' sobre la necesidad de que México fortalezca su presencia diplomática y el cabildeo en Washington ante el nuevo escenario político.

  • Redacción AN / MDS
04 Nov, 2026 10:09
Derrota republicana abre margen para presionar política migratoria y comercial de Trump, pero no garantiza cambios: analistas

La victoria demócrata en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos representó un rechazo a la gestión del presidente Donald Trump y a sus políticas económica, migratoria y exterior, coincidieron Kenneth Smith Ramos, exjefe de la negociación técnica del T-MEC; Arturo Sarukhán, exembajador de México en Estados Unidos, y José Arturo Santa Cruz Díaz Santana, director del Centro de Estudios sobre América del Norte de la Universidad de Guadalajara.

Durante una mesa de análisis en Aristegui en Vivo, los especialistas señalaron que los resultados electorales abren una nueva etapa de contrapesos políticos para Trump, aunque descartaron que el cambio en la composición del Congreso se traduzca necesariamente en una modificación inmediata de las decisiones de la Casa Blanca.

Entre los factores que explican el resultado, identificaron el aumento del costo de vida, los efectos de los aranceles, el rechazo a la política migratoria y la oposición a la guerra con Irán. También señalaron que la derrota republicana puede dar paso a investigaciones legislativas sobre posibles conflictos de interés y acuerdos comerciales de los que se habría beneficiado la familia del mandatario.

Sarukhán describió el resultado como un “maremoto” que ni siquiera los demócratas esperaban, pese a que tenían expectativas de recuperar terreno en el Senado.

El exembajador destacó tres resultados que reflejan el rechazo a la administración Trump: la contienda por la gubernatura de Texas, la victoria demócrata en dos escaños del Senado en estados tradicionalmente republicanos y el margen que obtuvo el partido en el voto genérico para la Cámara de Representantes.

En Texas, los demócratas consiguieron una victoria con Gina Hinojosa que durante décadas había sido uno de sus principales objetivos electorales: arrebatarle el estado al Partido Republicano. Sarukhán recordó que no había un gobernador demócrata desde que George Bush llegó al gobierno estatal y destacó que su candidata, de origen hispano, logró imponerse pese a las dificultades que enfrentó durante la campaña para conseguir recursos.

El segundo resultado que subrayó fue la recuperación de dos escaños senatoriales en Carolina del Sur y Kansas, estados que en las elecciones de 2024 habían votado por Donald Trump con ventajas de entre 14 y 20 puntos porcentuales.

El diplomático recordó que, en febrero de 2026, el Cook Political Report calculaba en apenas 16% las probabilidades de que los demócratas consiguieran triunfos en el Senado. A esos resultados se suman las contiendas todavía pendientes en Alaska y Mississippi, donde los demócratas mantienen posibilidades de obtener más escaños.

Añadió que en la Cámara de Representantes el voto genérico apuntaba a una ventaja demócrata de entre 13 y 14 puntos porcentuales, un margen que no se registraba en una elección de medio mandato desde 1976.

“La señal de los votantes estadounidenses ha sido absolutamente palmaria, me parece un gran día para la democracia estadounidense, un gran día en un país que parece recuperar la capacidad de indignación y de rechazo a un hombre que no ha hecho más que conducir su gestión presidencial como si fuera un mafioso en la ciudad de Nueva York”, sostuvo Sarukhán.

Por su parte, José Arturo Santa Cruz consideró que los resultados representaron una reprimenda para Trump, quien convirtió la elección en una evaluación de su propia gestión al pedir a los votantes que imaginaran que él estaba en las boletas.

El académico señaló que el rechazo al mandatario se manifestó en distintos segmentos de la población, al revisar variables como raza, edad y nivel educativo. Indicó que el único grupo racial en el que Trump mantuvo una ventaja fue el de los votantes blancos, con 51% de respaldo.

En ese sentido, consideró que el presidente quedó debilitado políticamente, particularmente en su capacidad de utilizar el miedo como instrumento para impulsar sus decisiones tanto dentro como fuera de Estados Unidos.

“Queda, no solamente como dicen los estadounidenses, como suelen decir, como un pato cojo, sino yo la verdad pondría en duda que le quede alguna extremidad”, expresó.

Economía, migración y guerra con Irán, factores del voto

Kenneth Smith Ramos identificó tres asuntos centrales para explicar el resultado electoral: la política económica de Trump, sus medidas migratorias y la guerra con Irán.

El exjefe de la negociación técnica del T-MEC señaló que el costo de vida se convirtió en una de las principales preocupaciones de los estadounidenses, al grado de que el término affordability domina actualmente la discusión política en ese país.

Explicó que el encarecimiento de los productos durante el último año y medio estuvo relacionado con la política arancelaria de Trump, cuyos costos terminan trasladándose a los consumidores estadounidenses.

“La política arancelaria del presidente Trump, que al final de cuentas no es más que un impuesto al consumo estadounidense, es un impuesto que pagan los importadores estadounidenses y que le trasladan ese costo al consumidor americano”, dijo.

A ese factor se sumó el impacto económico de la guerra con Irán, particularmente por el incremento en los precios internacionales del petróleo y su repercusión en los costos de la gasolina y el diésel.

Smith Ramos añadió que el conflicto también generó rechazo entre sectores de la población que se oponen a que Estados Unidos se involucre en nuevas guerras, especialmente entre los jóvenes de bajos recursos, quienes representan una parte importante de quienes participan en los conflictos armados.

Señaló que, aunque actualmente no existe el servicio militar obligatorio en Estados Unidos, las familias de menores ingresos siguen siendo particularmente vulnerables a las consecuencias de las intervenciones militares.

En materia electoral, destacó el cambio en el comportamiento del voto hispano, que se inclinó mayoritariamente por los demócratas como consecuencia de las políticas migratorias de Trump.

De acuerdo con las cifras conocidas hasta el momento, casi 70% de los hispanos votó por los demócratas, un incremento cercano a 30 puntos respecto de la elección de 2024. Entre los jóvenes, el respaldo a ese partido también rondó 70%, mientras que entre los afroamericanos llegó a casi 88%.

Para el especialista, estos porcentajes reflejan el rechazo a las decisiones de la administración Trump en materia económica, migratoria y de política exterior.

Sin embargo, advirtió que los resultados no deben interpretarse como un mandato para los demócratas en una elección presidencial, por lo que el partido tendrá que definir su propuesta política de cara a 2028.

Foto: Reuters

Juicio político y resposnabilidades

Sobre la posibilidad de que los demócratas impulsen un nuevo proceso de juicio político (impeachment) contra Donald Trump, Sarukhán consideró que sería un error estratégico concentrar sus esfuerzos legislativos en esa iniciativa.

Recordó que los intentos anteriores de llevar al mandatario a un juicio político terminaron por favorecerlo políticamente y contribuyeron, de alguna manera, a su triunfo en las elecciones presidenciales de 2024.

Además, explicó que, pese a la victoria electoral, los demócratas no cuentan con las dos terceras partes de los escaños en el Senado ni en la Cámara de Representantes, requisito para superar un eventual veto presidencial.

Por ello, anticipó que Trump podría intensificar el uso de órdenes ejecutivas para mantener su agenda de gobierno, incluso frente a un Congreso con mayoría demócrata.

“Donde sí me parece que es muy factible que podamos ver un proceso de juicio político es a individuos particulares, titulares individuales del gabinete de Donald Trump”, señaló.

Entre los funcionarios que podrían enfrentar ese escenario mencionó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, por la guerra con Irán y las purgas realizadas en la cúpula militar estadounidense.

También planteó que el Congreso debería investigar los acuerdos comerciales bilaterales que Trump ha negociado mediante su política arancelaria, con el propósito de identificar si han beneficiado a integrantes de su familia o a empresarios cercanos.

En ese sentido, consideró que los demócratas tendrían que concentrarse en ejercer labores de escrutinio y rendición de cuentas, en lugar de impulsar un proceso contra el presidente que no tendría los votos suficientes para prosperar.

Santa Cruz Díaz Santana coincidió en que un impeachment contra Trump no es viable en las actuales condiciones legislativas y consideró que sería una decisión equivocada desde el punto de vista estratégico.

En cambio, respaldó la posibilidad de realizar investigaciones específicas sobre actuaciones que calificó como corruptas y fraudulentas de la administración, así como impulsar procesos de juicio político contra otros integrantes del gabinete.

El académico también destacó el rechazo al papel del dinero en las elecciones y mencionó la participación del empresario Elon Musk, quien, de acuerdo con sus cifras, invirtió cerca de 500 millones de dólares para apoyar a candidatos republicanos, particularmente en Texas.

Mientras que Smith Ramos consideró que el partido debería investigar los contratos multimillonarios que han recibido la familia del presidente y empresarios cercanos a ella, así como los acuerdos internacionales impulsados por la Casa Blanca.

Se refirió a los acuerdos armamentísticos con países de Medio Oriente, la posición estadounidense frente a Gaza y los comentarios del yerno del mandatario, Jared Kushner, sobre posibles inversiones en ese territorio.

El especialista señaló que, aunque el Congreso difícilmente podrá aprobar leyes que limiten algunas facultades presidenciales en materia comercial, sí cuenta con herramientas para ejercer presión mediante el presupuesto federal.

En particular, mencionó los recursos destinados al Departamento de Seguridad Nacional, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y el gasto militar como áreas en las que los legisladores podrían intervenir para frenar algunas de las iniciativas de Trump.

“Hay herramientas importantes en el Congreso de escrutinio y sobre todo para frenar iniciativas a través del presupuesto”, explicó.

Demócratas deberán definir su rumbo rumbo a 2028

Otro de los desafíos que identificaron los especialistas es la definición de la identidad política del Partido Demócrata de cara a las elecciones presidenciales de 2028.

El exembajador Sarukhán señaló que los resultados electorales reactivarán la discusión entre los sectores moderados y centristas del partido y las corrientes progresistas, incluidos los demócratas socialistas.

Apuntó que el debate estará relacionado con la conveniencia de mantener una posición cercana al centro político para atraer a votantes independientes y republicanos inconformes con Trump, o desplazarse más hacia la izquierda para consolidar el respaldo de sus bases.

Citó como ejemplos los resultados obtenidos por candidatos progresistas en estados como Michigan y Texas, así como el desempeño del senador demócrata Jon Ossoff en Georgia.

“El reto que tienen los demócratas es, si me permites la metáfora, que tienen la mejor música pero no tienen letra para acompañar la música todavía, en términos de cuál es la plataforma y la propuesta del Partido Demócrata camino al 2028″, afirmó.

Smith Ramos coincidió en que el partido tendrá que aprender de los errores de 2024 y evitar que su estrategia se desplace hacia posiciones que le impidan atraer a sectores más amplios del electorado.

También consideró que los resultados podrían provocar movimientos dentro del Partido Republicano, particularmente entre grupos que podrían comenzar a distanciarse del movimiento MAGA, encabezado por Trump.

Explicó que algunos republicanos consideran que el partido fue desplazado de sus valores tradicionales y que ha quedado subordinado a las decisiones del presidente.

Por ello, anticipó que en los próximos dos años podría producirse una ruptura entre sectores republicanos que busquen una posición más moderada e independiente y quienes mantengan su respaldo al mandatario.

Política migratoria de Trump no cambiará en el corto plazo

En cuanto a las repercusiones para los mexicanos que viven en Estados Unidos, Sarukhán advirtió que los resultados electorales no eliminarán las políticas antimigrantes y xenófobas impulsadas por Trump durante su administración.

No obstante, consideró que el control presupuestal que tendrá el Congreso representa una herramienta para presionar a la Casa Blanca, particularmente respecto de los recursos destinados al ICE, organismo al que el presidente ha otorgado mayores atribuciones y presupuesto.

El exembajador señaló que las políticas migratorias también han tenido repercusiones económicas en sectores que dependen de la mano de obra mexicana y latinoamericana, como la agricultura, la construcción y los servicios, así como en pequeñas y medianas empresas.

Por lo tanto, planteó que podría abrirse espacio para negociar una iniciativa de trabajadores temporales que permita establecer mecanismos de contratación legal y certeza para quienes se trasladan entre México y Estados Unidos.

Consideró poco probable que en el actual contexto político avance una reforma migratoria integral, pero estimó que sí podrían construirse acuerdos parciales para atender las necesidades del mercado laboral estadounidense.

Foto: ICE. Tratamiento: AN

“Podría haber estos dos años un ejercicio de construcción, ya no de la propuesta de reforma migratoria integral porque eso me parece que hoy por hoy no transita en Estados Unidos, pero sí digamos cortar la salchichita en pedazos pequeños y empezar a trabajar en una iniciativa de trabajadores temporales que le den legalidad, certeza, que le permita un flujo laboral circular entre México y Estados Unidos y otros países”, explicó.

Sarukhán advirtió que las preocupaciones sobre la seguridad fronteriza se mantienen tanto entre republicanos como entre demócratas, por lo que no espera que desaparezcan las presiones hacia México en esta materia.

Sin embargo, consideró que los resultados electorales pueden abrir espacios de negociación que el gobierno mexicano deberá aprovechar mediante una mayor presencia diplomática y política en Estados Unidos.

En ese sentido, cuestionó que durante los últimos ocho años ningún presidente mexicano haya acudido al Capitolio estadounidense para realizar labores de cabildeo con legisladores.

También señaló la necesidad de fortalecer la interlocución con gobernadores y autoridades estatales de entidades estratégicas para México.

Por su parte, Santa Cruz consideró que los resultados electorales representan un horizonte relativamente más favorable para los migrantes, aunque descartó que puedan esperarse cambios radicales durante los próximos dos años.

El académico recordó que alrededor de 30% de los hispanos todavía respaldó a Trump, de acuerdo con las encuestas de salida, una proporción que consideró relevante frente a las políticas migratorias de su administración.

Desde su perspectiva, el resultado electoral no modificará la animadversión del presidente hacia los migrantes, particularmente hacia las comunidades mexicanas y latinoamericanas. “Yo veo una situación más esperanzadora pero no una de cambios radicales en el corto plazo en estos dos años”, expresó.

Añadió que los cambios más importantes podrían llegar después de las elecciones presidenciales de 2028, dependiendo de qué partido consiga llegar a la Casa Blanca.

T-MEC: más escrutinio del Congreso, pero sin cambios inmediatos

Sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Kenneth Smith Ramos consideró que el resultado electoral no provocará un cambio inmediato en las negociaciones comerciales, debido a que Trump conserva facultades para vetar iniciativas legislativas y continuar utilizando los aranceles como instrumento de presión.

No obstante, anticipó una mayor participación del Congreso estadounidense en el proceso de revisión del acuerdo comercial, particularmente mediante audiencias y comparecencias de funcionarios de la administración.

Explicó que el gobierno estadounidense ya inició el procedimiento de consulta pública correspondiente a la revisión del T-MEC, que continuará durante 2027.

En ese proceso, el 12 de enero próximo concluirá el plazo para recibir documentos en la Representación Comercial de Estados Unidos, por lo que los legisladores podrán incrementar el escrutinio sobre las posiciones comerciales de la administración Trump y convocar a integrantes de su gabinete para que expliquen sus decisiones.

El exjefe de la negociación técnica del tratado anticipó que los demócratas ejercerán mayores presiones en materia laboral y ambiental, dos de los asuntos que forman parte de la revisión programada para 2027.

En cuanto a la estrategia mexicana, señaló que el gobierno de Claudia Sheinbaum buscará mantener el diálogo y la cooperación con Washington en materia migratoria y de seguridad, con el objetivo de conseguir certidumbre arancelaria.

Dijo que uno de los principales objetivos de México será evitar que Trump pueda imponer nuevos aranceles de manera unilateral y mantener la incertidumbre sobre las condiciones de acceso de los productos mexicanos al mercado estadounidense.

Otro propósito será conseguir, junto con Canadá, la extensión del tratado por 16 años, conforme al mecanismo establecido en el propio acuerdo, mediante las negociaciones previstas para 2027.

“Es poco probable que de aquí a que se vaya el presidente Trump dé su brazo a torcer para aceptar una extensión de los 16 años del tratado, él opera bajo el mecanismo de negociación donde quiere mantener la presión constante sobre sus socios comerciales”, sostuvo.

Imagen: IA/AN (MDS)

Por ello, anticipó que la relación comercial continuará marcada por negociaciones constantes y episodios de incertidumbre, aunque descartó que Estados Unidos esté encaminado a abandonar el acuerdo.

“Yo sí creo que hay una situación donde Estados Unidos no se está saliendo del tratado, va a seguir habiendo turbulencia en la negociación, pero no estamos ante un colapso del acuerdo”, enfatizó.

México necesita fortalecer su presencia política en Washington

Smith Ramos coincidió con Sarukhán en que México debe incrementar su presencia en Estados Unidos y aprovechar los cambios en la composición política del Congreso para fortalecer sus relaciones con legisladores de origen latino y mexicano.

Consideró que la llegada de un nuevo embajador mexicano en Washington, Roberto Lazzeri, con experiencia en asuntos económicos y comerciales, representa una oportunidad para ampliar la interlocución con la administración Trump y el Poder Legislativo.

En ese sentido, llamó al gobierno mexicano a destinar recursos financieros y humanos a las labores de cabildeo y promoción de sus intereses en Estados Unidos.

El exembajador Sarukhán advirtió que la falta de presencia de autoridades mexicanas en el Capitolio ha debilitado la capacidad del país para influir en las decisiones legislativas estadounidenses.

Como ejemplo de las consecuencias de esa ausencia, mencionó que una de las primeras iniciativas que podrían impulsar los demócratas en el nuevo Congreso buscaría eliminar o revertir los aranceles que Trump impuso a Canadá.

Sin embargo, advirtió que no existe una iniciativa equivalente para México.

“La pregunta es ¿y México? Pues no, no hay iniciativa espejo para México porque México no existe en el Congreso de los Estados Unidos”, concluyó.