Brasil espera otra jornada de “alta tensión” por caso Lula da Silva
Se espera la decisión del Tribunal respecto a la condena de 12 años de prisión contra Lula.
Foto: Reuters

El Supremo Tribunal Federal de Brasil analizará este miércoles el recurso de “habeas corpus” interpuesto por el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva para evitar la cárcel, pese a estar condenado por corrupción, situación que ha generado un ambiente de tensión durante las últimas horas en el país, al grado en que incluso el Ejército se ha unido a la presión a los juces para que el candidato a la presidencia vaya a prisión.

A expectativa de lo que de lo que el Tribunal dictamine respecto a la condena de 12 años de prisión en contra de Lula, miles de manifestantes, convocados por movimientos de derecha, salieron a las calles la noche del martes en al menos 50 ciudades del país para exigir que el exmandatario sea encarcelado.

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A ellos, se sumó el jefe de las Fuerzas Armadas, el General Eduardo Villas Bôas, quien a través de Twitter cuestionó si la gente en realidad pensaba por el bien del país y aseguró que “el Ejército brasileño juzga compartir el anhelo de todos los ciudadanos de bien de repudio a la impunidad y de respeto a la Constitución, del mismo modo que se mantiene atento a sus misiones institucionales”.

Al General Villas Bôas se sumó el general Paulo Chagas, quien en respuesta al tuit de Villas, aseguró “Tengo la espada al lado, la silla equipada, el caballo listo y aguardo sus órdenes!!“.

De acuerdo con El País, debido a la pasividad con la que el Gobierno de centro derecha del presidente Temer se ha manejado, el Ejército ya había mostrado claro interés, durante los últimos meses, de entrar al debate político sobre las aciones en contra de Lula.

Ante los mensajes del Ejército en redes sociales, el ministro de Defensa, Raúl Jungmann intentó minimizar las palabras de los generales. 

El Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF), muy desgastado por decisiones controvertidas que beneficiaron a condenados por corrupción, deberá decidir si acepta o rechaza el pedido de “habeas corpus” del expresidente para evitar su encarcelamiento.

La jurisprudencia del propio STF en 2016 ya decidió que los condenados sean encarcelados y comiencen a cumplir su pena tras agotar los recursos en segunda instancia, y no en cortes superiores, pero el juicio del exmandatario podría cambiar –no sin polémica- esta visión.

Varios de los 11 magistrados del STF han señalado que cambiarían su voto respecto a 2016, abriendo de facto la puerta a un cambio de jurisprudencia que podría no sólo evitar el encarcelamiento del expresidente –pues los recursos demoran años o incluso lustros en ser resueltos en Brasil-, sino también suponer un vuelco en la lucha contra la impunidad de políticos condenados.

Más de tres mil jueces y fiscales presentaron una petición firmada ante el STF para que no cambie de parecer, además de que la fiscal general del país, Raquel Dodge, señaló este martes que permitir la libertad de condenados en segunda instancia “aniquila el sistema de justicia”.

La decisión, que será retransmitida por televisión y de un peso político comparable a las jornadas del impeachment contra la entonces mandataria Dilma Rousseff en 2016, será clave también para vislumbrar el futuro político de Lula da Silva, que pretende ser candidato en octubre próximo a un tercer mandato.

(Con información de El País y NTMX)



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