Entra en vigor reducción de jornada laboral: 40 horas hasta 2030, sin dos días de descanso y más horas extra
Este año se mantienen las 48 horas y anualmente la jornada irá reduciéndose 2 años hasta alcanzar 40 horas en 2030.
- Redacción AN / BJC

La reforma constitucional que reduce gradualmente la jornada laboral de 48 a 40 horas entró en vigor el martes 3 de marzo tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Con esto, se modifica el artículo 135 de la Carta Magna sin incluir dos días de descanso obligatorio y aumentando las horas extras legalmente permitidas.
El texto mantiene que por cada seis días de trabajo las personas trabajadoras deberán disfrutar por lo menos de un día de descanso con goce de salario íntegro.
Por su parte, el trabajo extraordinario no excederá de doce horas en una semana, las cuales podrán distribuirse en hasta cuatro horas diarias, en un máximo de cuatro días en ese periodo.

Foto: Archivo Cuartoscuro
El decreto estipula que la prolongación de este tiempo extraordinario obliga a la persona empleadora a pagar doscientos por ciento más del salario que corresponda a las horas de la jornada ordinaria conforme a lo establecido en la Ley de la materia. Adicionalmente, se prohíbe explícitamente que las personas menores de dieciocho años laboren tiempo extraordinario bajo cualquier circunstancia.
Te puede interesar > ¿Cómo se aplicará la propuesta para reducir la jornada laboral a 40 horas?
La reducción de la jornada laboral será gradual: este año se mantienen las 48 horas, después se reducen a 46 horas en 2027, 44 horas en 2028, 42 horas en 2029 para finalmente llegar a las 40 horas en el año 2030.

Foto: Archivo Cuartoscuro
El artículo cuarto transitorio dicta que en ningún caso la reducción de la jornada laboral implicará la disminución de sueldos, salarios o prestaciones de las personas trabajadoras.
Por su parte, el Congreso de la Unión cuenta con un plazo de 90 días a partir de la publicación para realizar las adecuaciones correspondientes a la legislación secundaria.
Reforma favorece a los explotadores: Frente Nacional por las 40 horas
El Frente Nacional por las 40 Horas emitió un posicionamiento en el cual señala que el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, ha incurrido en verdades a medias respecto a los alcances reales de la nueva legislación
Bolaños afirmó que la jornada diaria de ocho horas se mantiene y con ello se está garantizando que sean dos días de descanso para el segmento de trabajadores que laboran bajo ese esquema. Sin embargo, el Frente Nacional por las 40 Horas desmiente esta aseveración al argumentar que, para que dicha medida fuera vinculante y efectiva, tendría que haberse estipulado en el texto constitucional.

Foto: Archivo Cuartoscuro
La organización advierte que, en términos estrictamente legales, los empleadores cuentan con mecanismos para mantener las jornadas laborales vigentes.
Respecto a las horas extra, el Frente Nacional por las 40 Horas manifestó su escepticismo sobre la aplicación real del límite de 12 horas, debido a la asimetría de poder con los patrones y la falta de supervisión gubernamental.
Según datos proporcionados por la propia Secretaría de Trabajo al colectivo, en 2025 hubo únicamente 600 inspectores destinados a supervisar 6 millones de empresas en todo el territorio nacional. En entidades como Jalisco los inspectores carecen de facultades sancionadoras, mientras que en Yucatán se reporta la ausencia total de estos funcionarios.
El Frente también cuestiona el equilibrio entre la vida personal y laboral que presume la Secretaría, señalando que la reforma omitió incluir el tiempo de traslado en el transporte público como parte de la jornada, lo que consideran indispensable para lograr un bienestar real para el trabajador.
“La ley no tiene forma clara para que se haga efectiva. Así, impunidad garantizada a favor de los explotadores“, concluye el Frente.
Retos empresariales por la Reforma
Un análisis de la Universidad Panamericana compartido este martes advirtió de cuatro principales retos, en lo que calificó como uno de “los cambios estructurales más relevantes para el mercado laboral y el entorno empresarial”.
Entre ellos, identificó, el incremento de costos laborales al reducir horas sin modificar el salario; la necesidad de ampliar la plantilla para cubrir turnos y garantizar la operación.

Foto: Archivo Cuartoscuro
Además, la presión por un margen financiero reducido que podría propiciar la informalización de las relaciones laborales, y la reorganización del trabajo con riesgo de caer en una intensificación laboral.
(Con información de EFE)





