Carta de Rubén Albarrán a AMLO
"Vamos a dejar de mentir, dejar de ser deshonestos, corruptos, de ser egoístas", pide.
Foto: Saúl López/ Cuartoscuro

PONER LA INTENCIÓN

Buen día, buen lunes, buena semana, buen año, buen sexenio, buena vida para todos los hermanos Mexicahnos, y no Mexicahnos, humanos y no humanos.

Es ahora.

Bienvenido seas Señor Ciudadano Andrés Manuel López Obrador.

Seas bienvenido a ese importantísimo lugar que ahora ocupas.

Este saludo fraternal para ti, y para todos los que ahora nos queremos hacer responsables de nuestro gobierno, nuestro país, nuestro planeta, nosotros mismos, nuestras familias y todas nuestras relaciones.

Bienvenidos todos seamos, a este nuevo amanecer, que lo puede ser, si así lo queremos, las mujeres y hombres que amamos esta tierra, mas allá del nombre, mas allá de una bandera, de una creencia, de un dogma; a los que nos une lo mas profundo, lo mas primordial, lo mas verdadero, esencial y bello.

A los que nos hermana el amor que sentimos por la vida, por nuestros hijos, nietos y todas las generaciones venideras; a los que sentimos agradecimiento por nuestras madres, padres, abuelas y abuelos, y a quienes honramos, tomando en nuestras manos la responsabilidad de la continuación de la vida, el cuidado de nuestra madre Tierra, la protección del territorio, como lugar sagrado y como tal, de todo lo que en ello habita, los cerros, las montañas, el viento, los ríos, la mar, los arboles, las plantas, los animales, los insectos.

Para aquellos a quienes la idea de progreso, no es cuestión de crecimiento económico y adelantos tecnológicos, sino más de un ambiente sano, una alimentación verdadera y nutritiva, desarrollo artístico, intelectual, físico y espiritual para todas las personas, tiempo para disfrutar de la vida, de la familia, los amigos y todas nuestras relaciones; gozo, alegría, salud, fraternidad, libertad para todos.

Claro que todo esto pareciera se encuentra lejos de ser logrado y disfrutado; hemos caído en la desesperanza, y por ello nos conformamos con supuestas alegrías inmediatas y comodidades que nos brindan las tecnologías, los cacharros, como bien les llama el Señor Mujica.

Pero no podemos seguir con esa mentalidad tan mediocre.

Es hora de trabajo arduo, de aprovechar este momento en que tú, AMLO, te conviertes en un símbolo, en una señal, de cómo se nos abre el camino para que todos sembremos lo que queremos por nuestros hijos y todas las generaciones venideras.

Esto no es trabajo de un sexenio, y tú, eventualmente, te vas a ir; si trabajamos para ello, podrás dejar a un sucesor que tenga visión clara, potente energía y corazón radiante.

Si no trabajamos, habremos de enfrentarnos a lo que sea, y por ello, tampoco nosotros, el pueblo, tenemos derecho a fallar. Habremos de lograrlo.

Pero, ¿lograr qué?, ¿qué estamos persiguiendo?

Esto es cuestión principalísima. La Intención.

Nuestra miopía, nos hace pensar de forma egoísta, que debemos acumular objetos, escalar nivel social y seguir corriendo tras una supuesta modernidad y progreso trasnochado; Pero es hora de lo verdadero.

No se trata de estar en contra de la llamada civilización, de la tecnología, y de apartarse del proceso global.

Se trata de desarrollarnos como una verdadera civilización de paz, de amor, de equilibrio, comprensión, compasión y evolución. Se trata de desarrollar nuestra propia tecnología, y que esta sea una herramienta para el desarrollo, no que por esta pongamos en riesgo nuestra salud, nuestra alegría, nuestra experiencia humana y la vida; se trata de ser semilla de una nueva humanidad, mas consciente, en buena relación con el entorno y los seres con los que compartimos el planeta, sin prisa, con la sabiduría de los abuelos, y con la encomienda de conservar para las futuras generaciones. Se trata de hacer comunidad y unirnos a los demás en este amor.

Y de paso, ser ejemplo global.

La humanidad no acaba en esta, la humanidad debe seguir por muchas más generaciones, para lograr nuestra verdadera evolución. Esto está comenzando, y es una alegría saberlo, hacernos conscientes de ello, y ponernos en marcha para lograrlo.

Por todo esto la importancia de poner una Intención, el propósito de nuestro trabajo. Una Intención que nos una a todos. Para saber por que estamos trabajando tan duro, y en la conciencia de que será para que lo gocen nuestros hijos, nuestros nietos, o tal vez nuestros bisnietos. Esa alegría será suficiente para alentarnos y mantenernos sanos y con energía, para trabajar, sin dudar, en nuestro sueño, nuestro propósito.

Estamos llamando, invocando a la raza cósmica que en nosotros vive, en nuestro corazón. Vamos a caminar mas derechitos cada vez: con la espalda bien erguida, el pecho bien abierto, la mirada orgullosa y pura, la mente despierta y al servicio de todos.

Vamos a convertirnos en esos guerreros Jaguar y Águila que tanto nos enorgullecen; Vamos a dejar de mentir, dejar de ser deshonestos, corruptos, de ser egoístas; Vamos primero a actuarlo, casi fingirlo; lo vamos a conversar entre nosotros y nos vamos a alentar entre todos. Una vez que echemos a andar, comenzará a suceder, lo estaremos haciendo de verdad, de corazón, y veremos nuestros antiguos seres con compasión, como parte del proceso que nos llevara hasta ello que perseguimos, pero con alegría de estar avanzando, y de la transformación que está sucediendo en todos.

Necesitamos educarnos en la Justa Mediania, como le llamas; No necesitamos tanto de aquello. Pero para entender esto, habremos de comprender. y para eso sirve la educación y el conocimiento verdaderos.

Que se acabe el drama, viene la fuerza y la alegría.

Con estas palabras mi intención es inspirarnos, infundirnos a todos energía, fuerza, ganas de transformación verdadera, desde el ser, desde uno mismo.

La intención es que esa Esperanza que ahora infundes en nosotros, se transforme en trabajo para el día de hoy. No creo en la esperanza que espera el mañana, no se pone en marcha y no existe en el hoy.

No podemos, ni debemos pensar en ti como un mesías. Habremos de hacerlo todos, y por siempre, pues esto no acabara nunca. Siempre habremos de enfrentarnos a peligros, a la involución, la ignorancia, el miedo.

El trabajo está esperando, pero no el que realizamos cada quien para subsistir en este sistema; este es el trabajo verdadero, el que venimos a hacer por nosotros en nuestra experiencia humana individual y colectiva.

El destino es a cada paso.

Manos a la Tierra, y Hasta la Victoria Siembren!

¡Yo y cada uno de nosotros somos el lugar, y este es el tiempo!

¡Llego el Gobierno Hazteca! *

Rubén Albarrán

Músico

*ya les compartiré el concepto del Gobierno Hazteca… 🙂






Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]