De la era de Roosevelt a la de Clinton: demócratas terminan con décadas de derrotas en Kansas y Texas
Las contiendas por el Senado en Kansas y Texas, en particular, se habían colocado en el centro de la discusión por la relevancia histórica que tendrían posibles victorias demócratas.
- Marcos Martínez Chacón

Las contiendas por el Senado en Kansas y Texas se habían colocado en el centro de la discusión durante las campañas por su relevancia histórica en las últimas semanas de la contienda puesto que los aspirantes demócratas iban a la cabeza de los sondeos.
Este martes, las principales proyecciones declararon triunfadores en esass contiendas a James Talarico, en Texas, y a Adam Hamilton, en Kansas.
En el caso de Texas, Talarico, exmaestro de escuela pública, legislador estatal desde 2018 y seminarista presbiteriano, terminó con una sequía de victorias para ese cargo desde 1988. Con el 72% de las casillas escrutadas, Talarico registraba 59% de los votos frente a su rival, Ken Paxton, que tenía 39%.
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— James Talarico (@jamestalarico) November 2, 2026
El triunfo de Hamilton también representa un parteaguas tras casi 100 años de derrotas para ese partido en la entidad. Hamilton es pastor metodista, escritor y líder comunitario. Con el 95% de las casillas escrutadas, Hamilton ganó con 52% de los votos frente a su rival Roger Marhsall, actual senador, que tuvo 45%.
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Para asegurar una mayoría en el Senado, los demócratas debían ganar cuatro escaños en estados actualmente representados por republicanos y, según las proyecciones, habrían conseguido las victorias necesarias en estados clave como Iowa, Ohio, Carolina del Sur y New Hampshire. Necesitaban contar con al menos 51 senadores en la Cámara Alta para llevar a cabo sus objetivos frente al gobierno de Donald Trump.
Al sumar cuatro senadores al bloque demócrata actual, de 45 senadores demócratas más 2 independientes, tendrán el control efectivo de la Cámara Alta, clave para impulsar esquemas de fiscalización y supervisión del gobierno federal.
Demócratas acabaron con décadas de derrotas
En Texas, un demócrata no había ganado un escaño en el Senado desde 1988, cuando Lloyd Bentsen ganó la contienda por el cargo.
Bentsen dejó el escaño en 1993 para asumir como secretario del Tesoro durante la presidencia de Bill Clinton. Luego, la entonces gobernadora demócrata Ann Richards designó a Bob Krueger para cubrir la vacante.
Pero los demócratas perdieron la elección especial al Senado ante la republicana Kay Bailey Hutchison.
Ahora, tras más de tres décadas de derrotas demócratas, Talarico asumirá como senador por ese estado, que actualmente es gobernado por el republicano Greg Abbott, quien según las proyecciones también fue derrotado por Gina Hinojosa.
Talarico se había posicionado a la cabeza de las preferencias electorales frente a su rival republicano Paxton, fiscal de Texas que enfrenta acusaciones de corrupción.
En cuanto a Kansas, Hamilton puso fin a una racha de derrotas que los demócratas arrastraban ahí desde 1938, durante el gobierno del demócrata Franklin D. Roosevelt.
En aquel año, el entonces senador demócrata George McGill perdió su intento de reelección, luego de haber obtenido su primera victoria en 1930.
McGill ganó la reelección en 1932, pero no pudo mantener el cargo en la contienda de 1938.
De la Gran Depresión a la era de Clinton
Con el triunfo de Talarico, los demócratas acabaron con una sequía electoral en Texas que se había mantenido desde la era de Clinton.
En aquel momento, cuando Krueger perdió su escaño en el Senado, los demócratas aún mantenían mayorías en ambas cámaras de la legislatura texana e incluso en el Congreso federal, con un presidente del mismo partido en la Casa Blanca.
La situación ahora es distinta. Con la victoria de Talarico, el seminarista se unirá a un Senado de mayoría demócrata, pero con una presidencia encabezada por Trump.
Hamilton, por su parte, terminó con las derrotas demócratas en las elecciones al Senado por Kansas y posicionó a su partido en un estado cuya economía depende de la agricultura y del comercio internacional de productos. La economía del estado también depende de la manufactura y de la industria aeronáutica.
Por ejemplo, según datos del gobierno federal estadounidense, Kansas exportó 14,600 millones de dólares en bienes, con México como su principal mercado, seguido de Canadá.
Por este motivo, las políticas arancelarias de Donald Trump y el alto costo de la gasolina y el diésel se han convertido en puntos de preocupación para los electores de ese estado.
El último demócrata elegido al Senado por ese estado fue McGill, quien perdió su reelección en 1938 en medio de tensiones a nivel nacional por la política agraria de Roosevelt.
El contexto, además, era adverso por los impactos del periodo conocido como la Gran Depresión y la recesión de 1937 a 1938, en la antesala de la Segunda Guerra Mundial.
McGill también fue criticado por su cercanía con Roosevelt y su respaldo al conjunto de reformas y programas llamado New Deal, propuesto por el entonces mandatario para enfrentar la crisis económica.
Ese esquema fue blanco de críticas por el nivel de gasto público que implicaba y la expansión del poder del gobierno federal.
Además del malestar agrícola y su cercanía con Roosevelt, fuentes históricas destacan su respaldo al intento de ampliar la Suprema Corte en 1937 como una de las críticas que terminaron por afectar su intención de reelección.
Qué explica el viraje demócrata en Kansas y Texas
Según los sondeos, la popularidad de los demócratas en Texas está ligada a las tendencias nacionales de descontento con el gobierno de Trump por el manejo de la economía y los efectos de la guerra en Irán.
En un sondeo difundido por la Universidad de Houston el 19 de octubre, que mostraba la ventaja de Talarico, la investigadora Renée Cross explicó que el descontento por los altos costos de la gasolina y los alimentos había afectado la opinión de la población sobre Trump.
Otro reporte de esa universidad también encontró que la mayoría de los latinos se inclinaba hacia los demócratas en Texas, a diferencia de lo que ocurrió en la elección presidencial de 2024.
La encuesta Kansas Speaks 2026, del Docking Institute de Fort Hays State University, encontró que el 89.5% de los entrevistados colocó el costo de los alimentos entre sus cinco principales temas de preocupación.
El costo de la vivienda y los precios de la energía, la gasolina y el diésel fueron otros de los temas de mayor preocupación para los encuestados.
Emerson College, en su encuesta del 26 al 28 de octubre a 800 votantes probables, encontró que el 44% consideraba la economía el principal asunto electoral.
En el sondeo, Trump registraba un 45% de aprobación y un 51% de desaprobación general; esta última cifra no mide específicamente su manejo económico. El potencial viraje hacia los demócratas contrasta con el 57.16% que Trump obtuvo en la votación general en Kansas durante los comicios de 2024, cuando ganó la presidencia por segunda vez.



