Apagón en la península de Yucatán evidencia ‘extrema debilidad’ del sistema eléctrico: García Alcocer
El expresidente de la CRE señaló que la red tiene baja confiabilidad y redundancia, mientras México acumula siete años de rezago en infraestructura
- Redacción AN / MDS

El expresidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y profesor de Economía del ITAM, Guillermo García Alcocer, advirtió que el apagón registrado el 31 de agosto en Campeche, Chiapas, Quintana Roo y Yucatán evidencia la “extrema” fragilidad del sistema eléctrico en la península y el rezago que enfrenta México en infraestructura de generación y transmisión.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, señaló que, aunque la explicación de que el apagón fue provocado por actos de vandalismo en dos estructuras eléctricas es posible, los técnicos consideran que se trata de un escenario poco probable y que debe ser demostrado. “Los técnicos han explicado que es muy poco probable el hecho, pero es posible”, afirmó.
Explicó que una afectación a una instalación puede provocar la desconexión de una línea y dejar sin suministro eléctrico a una región cuando existe una alta dependencia de pocas líneas de transmisión.
“¿Qué es lo que pasa? Que tú puedes afectar una instalación y en el momento en el que afectas esa instalación, desconectas la línea, ¿no? El gran tema aquí es que tienes tienes dos líneas que están alimentando a toda la península y si tocas esa infraestructura, dejas a la península sin electricidad”, explicó.
Para el exfuncionario, el problema de fondo no se limita a determinar si el apagón fue consecuencia de vandalismo. Consideró que existen distintas hipótesis que podrían explicar la interrupción del servicio, entre ellas una quema de pastizales, una sobrecarga o problemas derivados de un mantenimiento insuficiente.
“Entonces hay muchas hipótesis que pueden pasar y que pueden explicar esta situación, pero el gran tema para mí es que tenemos un sistema muy frágil”, sostuvo.
García Alcocer señaló que la península de Yucatán es un ejemplo de esta situación, pero aseguró que también existen problemas en otras regiones del país, con sistemas eléctricos “estresados, con baja confiabilidad, con baja redundancia”.
El apagón del 31 de agosto afectó simultáneamente a Campeche, Chiapas, Quintana Roo y Yucatán. La explicación de la autoridad fue que actos de vandalismo en dos estructuras eléctricas provocaron la desconexión de dos líneas de alta tensión. El suministro fue posteriormente restablecido en las regiones afectadas.
Ante este escenario, García Alcocer señaló que una de las medidas para reforzar el sistema eléctrico de la península es aumentar la capacidad de generación local y fortalecer la red de transmisión.
Explicó que actualmente existen inversiones en proceso y que durante el sexenio anterior se construyeron plantas de ciclo combinado en Yucatán, pero éstas no han podido operar debido a que no se desarrolló de manera paralela la infraestructura necesaria para llevarles gas.
“Se está reforzando el Sistema Mayakan y probablemente en un par de años tengas más generación en el estado de Yucatán que va a reforzar pues obviamente las las necesidades de electricidad y ya no tendrás que depender tanto de estas líneas eléctricas que conectan con el resto del país”, explicó.
Siete años de rezago en infraestructura
El exintegrante de la CRE también se refirió al anuncio de nuevas inversiones en generación eléctrica y al planteamiento de que en 2027 habrá 100 plantas de generación en construcción en México, además de 55 proyectos de energía renovable ya asignados, 17 de ellos privados.
“Es muy importante porque nos va a permitir combatir el rezago de más de 7 años que tenemos en la infraestructura”, afirmó.
Recordó que durante su paso por el organismo se impulsaron las subastas eléctricas, mediante las cuales, dijo, se construyeron 80 plantas en un periodo de tres años. “Cuando estuvimos en el gobierno lanzamos las subastas eléctricas y en ese momento se construyeron 80 plantas. En 3 años construimos 80 plantas de esta magnitud. Luego 7 años, cero proyectos”, sostuvo.
García Alcocer atribuyó la falta de proyectos a un cambio en la política pública, mediante el cual se dejó de buscar la participación complementaria de la inversión privada: “Ya no se quería contar con la complementariedad de la de la inversión privada y CFE no tuvo la posibilidad, ni de recursos humanos, ni de recursos materiales ,ni de capacidad de ejecución para construir plantas”.
Añadió que ninguna de las plantas que fueron lanzadas durante el sexenio anterior terminó su construcción durante ese mismo periodo. El especialista sostuvo que México acumuló así siete años sin infraestructura nueva suficiente y que la actual administración está intentando reducir ese rezago mediante una mayor participación del sector privado, aunque bajo determinadas condiciones.
Agregó que actualmente se está invitando nuevamente al sector privado a participar en los proyectos, aunque con restricciones sobre su participación. Advirtió, sin embargo, que el desarrollo de nuevas plantas no resolverá de inmediato el déficit de infraestructura, debido al tiempo que requiere construir centrales eléctricas de gran magnitud.
“Ahora el problema es que una planta de estas magnitudes toma de 3 a 4 años en su construcción. Entonces estaremos viendo los resultados de esta campaña de inversión hacia el siguiente sexenio”, explicó.
El exfuncionario también dimensionó el rezago actual a partir del crecimiento de la demanda eléctrica en México. Señaló que esta aumenta a un ritmo superior al del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que incluso tasas moderadas de crecimiento económico generan una necesidad mayor de electricidad.
“La demanda eléctrica en México crece más que el producto. Entonces si el PIB crece 1, 2%, la demanda eléctrica está creciendo 3, 4%”, afirmó. A esto se suma, dijo, la existencia de demanda eléctrica que actualmente no está siendo atendida.
El problema, agregó, también alcanza a empresas que buscan establecer operaciones en el país y requieren garantizar previamente el suministro eléctrico, entre ellas los centros de datos. “Hay muchos casos de empresas, los mismos centros de datos que están tratando de ubicarse en México y no han podido responder a la pregunta de dónde está mi energía”, dijo.
Sostuvo que el rezago acumulado será difícil de subsanar completamente con los proyectos anunciados, aunque estas nuevas centrales sí podrán atender parte del crecimiento de la demanda y algunas necesidades asociadas con nuevas inversiones manufactureras.
“Ese rezago pues va a ser muy difícil que lo podamos subsanar. Lo que vamos a poder tener son plantas que van a atender de alguna manera la inercia y algunas necesidades de inversión manufacturera”, concluyó.

