Las calles se convierten en galerías, en San Bartolo Coyotepec, Oaxaca
El proyecto busca reactivar la memoria colectiva al interior del municipio conocido por su tradición en el manejo del barro negro.
- Redacción AN / HG

Coyotepunk es un colectivo que encabeza la cineasta y productora Ingrid Eunice Fabián González, el cual realizó el proyecto “Las calles como galería comunitaria en San Bartolo Coyotepec, Oaxaca”, con el objetivo de reactivar la memoria colectiva, a través de la creación de proyectos culturales.
Apoyado por el Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA), de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el colectivo realizó cuatro murales, cuatro fotomurales en gran formato y dos talleres para los habitantes de la comunidad, en la Casa de Cultura local.
Ingrid Fabián González comenta que la comunidad es poseedora de un legado artesanal, en especial de barro negro, el cual hay que preservar a través del reconocimiento de su labor. “Hay muchos personajes, empezando por los que se dedican a trabajar el barro, artesanos y artesanas dedicados a la elaboración de piezas desde hace muchos años; también hay personajes como el carpintero y quienes hacen diferentes oficios, como las cocineras tradicionales, que son parte fundamental de la comunidad cuando se hacen las mayordomías”.
El proyecto “Las calles como galería comunitaria en San Bartolo Coyotepec, Oaxaca” impulsó un sentido de pertenencia e identidad en el espacio en común, y en específico para honrar su pasado y su presente, explica la gestora.
Cambio comunitario
Ingrid Eunice comenta que el proyecto se inspiró en el documental Rostros y lugares, de la cineasta Agnés Varda, quien recorrió diversas comunidades de Francia, fotografió a personajes icónicos y colocó las imágenes en grandes paredes que le prestaron los vecinos.
Así, el proyecto de Ingrid Fabián González inició en 2023, cuando el equipo, formado por cinco jóvenes artistas, realizó entrevistas casa por casa para hablar con personas adultas mayores, quienes les compartieron información sobre la comunidad y de su propia vida. Los entrevistados fueron fotografiados y, de manera posterior, parte de los murales.
“La gente que entrevistamos accedió muy rápido, hubo mucha apertura en cuanto a que nos contaran sus historias como las personas que acompañamos al campo y que los fuimos a fotografiar. Cuando vieron los resultados les encantó, como en el caso de las cocineras tradicionales que veían su foto haciendo el chocolate en un muro y les daba emoción”.
Como parte de la iniciativa, el Colectivo Coyotepunk realizó un taller comunitario para promover la revitalización de los espacios públicos, a través de la colectividad y el apoyo mutuo como comunidad. “Queremos generar un cambio en la comunidad que impacte de manera positiva en la sociedad y que este proceso sea replicable”.







