opinión*
Intervencionismo militar a golpes aterciopelados
Buscasendas por Témoris Grecko
(Foto: Rashide Frias/Cuartoscuro)

Por Témoris Grecko

Que “la participación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública es temporal” y que “pronto retornarán a los cuarteles” es el discurso oficial desde el año 2006.

Igualmente, “que su tarea es apoyar a las corporaciones policiacas mientras éstas se modernizan y se limpian” es su argumento desde hace 11 años.

Felipe Calderón tuvo seis años completos para emprender y completar esa reforma de las policías. Enrique Peña Nieto ha tenido ya más de cuatro años, y le queda un año con tres meses de control solitario de la Presidencia, antes de que sea electo su reemplazo.
Y la promesa, para convencer al país de que acepte la propuesta de Ley de Seguridad Interior, ¿es que ahora sí el Ejército volverá a los cuarteles porque ya pronto tendremos buenos cuerpos policiacos?

El investigador del CIDE Alejandro Madrazo Lajous se ha ocupado en crear conciencia sobre los graves defectos de esa ley, que son, entre otros, la introducción del concepto mismo de seguridad interior para disfrazar una intervención, constitucionalmente prohibida, de los militares en la seguridad pública, y la autorización del uso de la fuerza letal bajo limitaciones tan poco limitantes que lo permite contra todo tipo de resistencia, incluso la no agresiva.

“Esto es un riesgo real, tangible y explícito de que se utilice a la fuerza pública no para combatir a la delincuencia sino para reprimir la protesta social”, advierte Madrazo en un comentario en video. “Estamos a punto de construir un marco legal para un estado realmente represivo”.

El secretario de la Defensa Nacional y el de Marina tienen una presencia desusada en medios de comunicación, con discursos y entrevistas. Esto es útil en un sentido, porque nos ha permitido conocer el pensamiento de los altos estamentos militares en asuntos como el de la noche de Iguala, en la que –declaró el general Salvador Cienfuegos en Televisa- si los militares hubieran intervenido –como lo hicieron-, lo habrían hecho a favor de la policía municipal –como lo hicieron- que estaba atacando a civiles desarmados.

Más allá de esta posibilidad de asomarnos en sus reflexiones, este activismo mediático puede ser interpretado como extraconstitucional, y hace falta preguntarse cuáles son sus intenciones de fondo: ¿se trata sólo de presionar a los políticos para que aprueben esa ley de seguridad interior? ¿O hay algo más?

Algunas personas vaticinan un golpe de Estado militar. Para que eso fuera posible, los militares tendrían que estar en oposición al poder civil instituido, no estar aliado a él. Si como conjunto ya tienen el poder, ¿para qué arrebatárselo? ¿De qué forma podrían tener un mejor estatus los militares, en situación de golpismo, destrucción de la legalidad y de insurrección popular?

Actualmente pueden hacer muchas cosas: desde negocios legales e ilegales y asociaciones lícitas e ilícitas, hasta promover grandes cambios a su favor como la ley referida.

Además de dar golpes militares disimulados en los guantes de terciopelo de la legitimidad legislativa. Disfrazar la seguridad interior de seguridad pública, autorizar el uso prácticamente irrestricto de la fuerza letal –como en tantos casos, alegarán que encontraron resistencia y con eso será suficiente- y ganar protagonismo político son golpes militares en guantes de terciopelo.

A veces me pregunto si el general Cienfuegos o el almirante Vidal Soberón no albergan ambiciones de presentar una candidatura a ocupar el cargo público que está por arriba del que ostentan, y que les daría la Comandancia en Jefe de las Fuerzas Armadas. El agudo desorden político actual podría ofrecerles la oportunidad de presentarse como salvadores del país: hay gente buscando a quien sea e incluso hay quien propone a personajes como Carlos Slim.

El pacto no escrito de 70 años de reparto del poder entre civiles y militares lo hace difícil, pero he aquí que estamos en tiempos en que todo lo sólido se disuelve en el aire, como escribía Berman.

Son hombres de poder con corazón como todos los políticos, sin duda algo se les mueve ahí dentro.

Quieran o no mover ficha en ese sentido, ya lo están haciendo en otro: para establecer regímenes plenamente autoritarios en sustitución de una dictablanda no son indispensables ni golpes de Estado ni jefes de junta militar, puede ser bastante más efectivo a través de series de golpes aterciopelados que los hagan parecer legítimos y democráticos.

Como el que nos amenaza con la Ley de Seguridad Interior.

Hablaremos de esto y otros asuntos en la presentación de mi libro #MentiraHistórica. Estado de impunidad, impunidad de Estado”, la investigación más amplia y profunda sobre el caso Ayotzinapa y la desaparición de los 43 normalistas, el viernes a las 7 de la tarde en el Salón de la Academia de Ingeniería, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería. Con la moderación de Homero Campa, presentamos la gran periodista Blanche Petrich y yo.

cartel FIL Minería

CRUCE DE CAMINOS: ARISTEGUI PUNTEANDO
Una encuesta de la consultoría digital Espinosa y Asociados, entre 20 mil usuarios de internet, con margen de error de 1.2%, arrojó estos datos interesantes:

De los siguientes comunicadores, ¿quién tiene mayor credibilidad para usted?
Carmen Aristegui 33%
Denise Maerker 21%
Javier Alatorre 18%
Ciro Gómez Leyva 17%.

De los siguientes comunicadores, ¿quién cree que actúe con mayor libertad e independencia?
Carmen Aristegui 32.2%
Denise Maerker 32%
Javier Alatorre 19.6%
Ciro Gómez Leyva 15.2%.

El portal en el que ahora escribo se llama Aristegui Noticias y entiendo las suspicacias de quien las tenga. Mis observaciones son honestas y los lectores las pueden evaluar a su criterio:
-Maerker, Alatorre y Gómez estaban al aire mucho antes de que expulsaran a Aristegui de la radio y se mantuvieron ahí durante el año con 10 meses que ella estuvo fuera. Aristegui regresó hace apenas un mes.
-Maerker, Alatorre y Gómez están en televisión, y Maerker y Gómez además en radio, espacios que siguen siendo con distancia los más influyentes del país, muy por encima de la internet, el único que Aristegui pudo abrir ante la decisión del gobierno de marginarla.
-El estudio de Espinosa y Asociados fue aplicado por Facebook y dispositivos móviles, lo que sin duda excluye a muchos televidentes y radioescuchas. Pero los cuatro comunicadores tienen presencia en internet, y muchos usuarios de internet también ven tele y escuchan radio.

SENDEROS
Este mes abrimos uno de los talleres de CuadernosDR, titulado “Del cuaderno a la portada. Cómo escribir una historia periodística de alto impacto”, y enfocado al periodismo de investigación. Impartimos Eileen Truax, Salvador Frausto y yo, del 16 al 19 de marzo, en Centro Horizontal, en la colonia Roma. Tenemos descuentos por pronto pago y para estudiantes.Haz clic aquí para más información.

En Cuadernos Doble Raya. Colectivo de cronistas iberoamericanos, hemos realizado proyectos como el largometraje documental #MirarMorir. El Ejército en la noche de Iguala” y el multimedia “Los 12 mexicanos más pobres. El lado B de la lista de millonarios”.

Témoris Grecko

Témoris Grecko es un periodista independiente que ha realizado reportajes en 91 países de todos los continentes y completado tres vueltas al mundo. Ha publicado cuatro libros, con temas como la guerra en Siria, una insurrección en Irán, el racismo y el sida en África y la ultraderecha en México. Acaba de estrenar la película "Mirar Morir. El Ejército en la noche de Iguala", está escribiendo un libro sobre el mismo tema y trabaja en un documental sobre censura y violencia contra periodistas en México. www.temoris.org

*La opinión aquí vertida es responsabilidad de quien firma y no necesariamente representa la postura editorial de Aristegui Noticias.


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