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“La maternidad me ha regalado un sentimiento de seguridad en lo que hago”: Natalia Lafourcade

La artista mexicana continúa con su gira ‘Cancionera’ y se presentará los días 11 y 12 de octubre en el Teatro Metropólitan.

  • Redacción AN / HG
02 Aug, 2026 06:29
“La maternidad me ha regalado un sentimiento de seguridad en lo que hago”: Natalia Lafourcade

Por Héctor González

 Tal vez la gira “Cancionera” de Natalia Lafourcade se la más importante de su carrera, al menos hasta ahora. Al inicio del tour, en julio del año pasado anunció estaba embarazada, estado que no fue pretexto para detener los conciertos.

Poco más de un año después, la artista regresó a los escenarios ahora con un acompañante más: su hijo. “Quizás en el pasado pude haber pensado o creído que siendo madre no podría hacer lo que hago ni viajar, pero la realidad es que la maternidad me ha permitido entender que esto es mi casa y mi cielo para volar”, reconoce la artista que los próximos 11 y 12 de octubre, llevará al Teatro Metrópolitan de la capital del país a “La cancionera”, alter ego que durante los espectáculos hace un recorrido por las distintas etapas de Lafourcade.

A lo largo de la gira Cancionera has vivido cosas importantes en lo personal y como artista. ¿De qué manera has vivido esta gira?

Ha sido una gira maravillosa, obviamente nunca la voy a olvidar. Ha sido una gira acerca de la celebración y el origen. Quería hacer un recorrido en el tiempo con mi guitarra en mano y en un formato desnudo. En los conciertos no hay artilugios. No hay demasiados músicos, ni una orquesta o una banda grande. Soy yo con mi palabra, mi canto y el mundo imaginario que se despierta cuando la música sucede. Cuando la música sucede en estos formatos más teatrales hay espacio para que ocurran cosas que uno no controla y que no sabe en qué van a terminar. He podido visitar a la Natalia del pasado y mis múltiples facetas; he podido habitar mi mundo, compartirlo y conectar. No soy de números, pero mi equipo me habla de que hemos tocado para más de 200.000 personas y eso me encanta porque siento que hoy en día lo más difícil para la humanidad es habitar un espacio donde se une el sentimiento colectivo, y estos conciertos son ese tipo de espacio. Cuando tocamos habitamos el foro con suspiros, memorias, carcajadas, llantos, gritos, risas y bailes. Entonces, me siento muy bien. Me siento satisfecha y enamorada de mi vocación. Encima de todo ha sido increíble porque hice la gira embarazada y ahora siendo madre.

¿De qué manera la maternidad ha cambiado tu forma de estar en el escenario?

La maternidad me ha anclado. Me ha regalado un sentimiento de seguridad en lo que hago; me ha permitido comprender la profundidad de habitar algo que es mi pasión, mi misión y mi hogar. Creo que esta gira ha quitado mis propias barreras mentales. Quizás en el pasado pude haber pensado o creído que siendo madre no podría hacer lo que hago ni viajar, pero la realidad es que la maternidad me ha permitido entender que esto es mi casa y mi cielo para volar. Me siento muy segura y no me imagino haciendo otra cosa. Por eso durante los conciertos siempre digo “bienvenidos a mi casa”.

El año pasado tocaste en el Auditorio Nacional, ahora te presentarás en Metropólitan, que es más pequeño.

Cambia el lugar, pero lo esencial no. Cada espacio es igual de importante y dentro se genera una energía particular. Ningún concierto es igual. No tocó para números, sino para personas con corazones y vidas. Las canciones nos permiten encontrarnos y conversar de una forma energética y melódica. La forma en que se genera un sentimiento colectivo es fascinante y al mismo tiempo es la razón por la cual siempre quiero volver al escenario. Me gusta mucho que mi hijo habite esto junto conmigo, que lo perciba. Imagínate ahora, después de los conciertos me voy a darle de comer a mi bebé. Me gusta mucho que el absorba esta energía.

A lo largo de tu carrera creo que has mantenido la búsqueda de una identidad musical. ¿Crees que has encontrado tu voz o tu estilo?

He ido encontrando mi camino sobre la marcha, creo que a todos nos sucede. Sin embargo, la búsqueda no termina y eso se me hace muy interesante. Cuando siento que he encontrado algo, me asiento un momento y al poco tiempo ya quiero buscar otra vez. Esa es una constante para mí. Disfruto mucho no saber qué sigue y tener que darme el tiempo de silencio para reposar y entender lo que viene. Al mismo tiempo me importa mucho no estar tan volada y habitar lo terrenal o mundano dentro de mí.

Al principio de tu carrera te vinculamos con el pop rock, pero te has movido hacia el jazz, la trova y el folclore.

Disfruto de todos los géneros que mencionas. En general, me gusta toda la música, pero no me gusta ser rígida. Cuando era más joven era más cuadrada y quería que los músicos tocaran como quería. Hoy en cambio, me gusta que aporten y digan lo que tienen que decir. Mis discos Todas las Flores y Cancionera nacen del montaje de distintos mundos en los que yo no impuse nada y por el contrario, hay una conversación. Hoy por hoy soy muy receptiva a los diferentes géneros, propuestas y formas de la música. Adanowsky me ha dicho que ve algo muy punk en Cancionera y eso que es un disco donde no hay rock. Lo que sí hay es una postura, un personaje que es un alter ego más de mis múltiples facetas.

¿En qué facetas te consideras punk?

Lamento que el mundo esté como está. Siento que hay mucha desconexión. Falta conectarnos con la vida, con lo elemental y lo simple. Interesa más ser el mejor, llegar primero, tener más likes, que estar conectado con uno mismo. Me gusta mi trabajo porque me permite habilitar un espacio, grande o chico, para conectar nuestra energía, nuestras miradas, nuestro sentir, nuestra vibra, nuestra frecuencia. Quizá en eso soy contracorriente. No sé si mi deseo es entrar en esa cosa de pretender vivir para contarlo, pero no vivir para vivirlo. En el concierto, la cancionera se burla un poco de esto. Ahora que soy madre, pretendo enseñarle a mi hijo la delicia de conectar con la vida.

 

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