Persiste hacinamiento, autogobierno y falta de personal en cárceles mexicanas: CNDH
Los 131 penales estatales obtuvieron una calificación promedio nacional de 6.30; los 20 centros federales, de 7.33; las 44 cárceles municipales, 3.99, y las 3 prisiones militares, 8.13.

Insuficiencia de personal, sobrepoblación, hacinamiento, deficientes condiciones de higiene, autogobierno y falta de medidas de prevención y atención de incidentes violentos, son algunos de los problemas más graves que persisten en las cárceles mexicanas, informó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Este miércoles, el organismo presentó su Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2017, para el que se tomó una muestra de 198 centros varoniles, mixtos y femeniles de los 378 que se encontraban en funcionamiento al inicio de 2017 en todo el país, los cuales concentraban a 186 mil 829 personas privadas de su libertad (86.16 por ciento del total).

Al dar a conocer los resultados del estudio, Ruth Villanueva, tercera visitadora general de la CNDH, explicó que 131 penales estatales obtuvieron una calificación promedio nacional de 6.30; los 20 centros federales, de 7.33; las 3 prisiones militares, 8.13; y las 44 cárceles municipales, 3.99.

De acuerdo con el informe, de los 20 Centros Federales de Readaptación Social (Ceferesos), en 16 persiste la insuficiencia de personal; 14 carecen de actividades laborales y de capacitación y tienen deficiencias en la atención al derecho a la protección de la salud de las personas privadas de la libertad; en 13 se observó insuficiencia de programas para la prevención de adicciones y de desintoxicación voluntaria; y en 11 se detectaron deficiencias en la vinculación de las personas privadas de la libertad con el exterior.

En 106 de los Centros de Readaptación Social (Ceresos) de los 131 visitados, se observó que los problemas están relacionados a la separación entre procesados y sentenciados, insuficiencia de personal, sobre todo de seguridad y custodia, deficientes condiciones materiales y de higiene en las instalaciones, sobrepoblación, hacinamiento, falta de actividades y capacitación para el trabajo.

“También se identificaron como deficiencias importantes las condiciones de autogobierno, así como falta de prevención y atención de incidentes violentos“, agregó.

En las prisiones militares, Villanueva señaló que la situación más recurrente es la falta de actividades laborales y de capacitación para el trabajo.

“Del total de centros del país, las prisiones militares se caracterizan en general, por conservar condiciones adecuadas para su funcionamiento, al no presentar sobrepoblación, mantener buenas condiciones materiales y de higiene en sus diversas áreas, contar con programas para la prevención y atención de incidentes violentos, así como una adecuada alimentación y servicios para mantener la salud de las personas privadas de la libertad”, destacó.

Las deficiencias de las cárceles municipales se refieren a la insuficiencia o inexistencia de instalaciones necesarias para el funcionamiento de los centros, falta de actividades educativas, deportivas, laborales y de capacitación para el trabajo, no existe separación entre procesados y sentenciados, falta de reglamentos y manuales, así como escasa o a veces nula difusión de la normatividad que rige al centro, así como deficientes condiciones materiales y de higiene en las instalaciones para alojar a las personas privadas de la libertad.

Añadió que la mayoría de estos centros carecen de instrumentos, medicamentos y personal suficiente, así como de acciones para prevenir y atender incidentes violentos, falta de capacitación del personal penitenciario y deficiencia en la alimentación de las personas internas.

La visitadora de la CNDH resaltó que en este diagnóstico se incorporó una sección específica sobre centros femeniles, los cuales obtuvieron calificación de 7.26, en tanto que en los mixtos, que son los que albergan tanto población varonil, como femenil, la calificación fue de 5.98, lo que refleja que las mujeres privadas de la libertad viven en mejores condiciones en las instituciones exclusivamente femeniles, por lo que reiteró la necesidad de contar mínimamente con un centro de este tipo en cada entidad federativa, como ya se ha señalado en documentos anteriores.

Aseguró que este diagnóstico ha probado ser una herramienta que permite identificar deficiencias, logros y áreas de oportunidad para el cumplimiento de los fines encaminados a la atención de las personas privadas de la libertad en concordancia con la normatividad aplicable que establecen los estándares nacionales e internacionales sobre la materia.

Por ello, apuntó, es fundamental que las autoridades encargadas de conducir el Sistema Penitenciario Nacional lo consideren para desarrollar y concretar acciones de evaluación y planeación que determinen las políticas públicas necesarias para optimizar los muchos aspectos que incidan de manera cotidiana en las condiciones, estancia digna y gobernabilidad de los centros, y que garanticen la integridad física, requerimientos específicos de grupos vulnerables, así como la aplicación de programas para la reinserción social de las personas privadas de la libertad.

En un comunicado, la CNDH mencionó que para la elaboración del estudio se contó con la participación de los 32 organismos públicos de Derechos Humanos locales en las visitas de supervisión, en que se aplican guías, cuestionarios, se efectúan recorridos y realizan entrevistas directas con las personas internas, así como con las diversas autoridades de los centros.



Temas relacionados:
CNDH
México
Sociedad



Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]