Perfil | Pam Bondi, la leal fiscal general que se quemó por defender a Trump y perdió su confianza
Tras la publicación de más de tres millones de páginas relacionadas con el caso por el departamento de Justicia, las críticas a la gestión de Bondi llegaron desde todos los sectores y desde ambos partidos.
- Redacción AN / LP

Los rumores sobre la destitución de la hasta ahora fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, se convirtieron en noticia este jueves cuando se conoció que el presidente Donald Trump prescindía de una de sus incondicionales defensoras, confirmando el descontento sobre su gestión que arrastraba desde hace meses.
Bondi, nacida en Tampa, Florida, el 17 de noviembre de 1965, forma parte de una familia muy vinculada al estado del Sol y a la vida pública ya que su padre fue alcalde de Temple Terrace en la década de 1970.
Graduada en Artes por la Universidad de Florida en 1987, más tarde se doctoró en Jurisprudencia en la facultad de Derecho de la Universidad de Stetson en 1990.
Inició su carrera en 1990 como fiscal en el condado de Hillsborough y fue en 2010 cuando empezó a alcanzar relevancia al convertirse en la primera mujer elegida fiscal general de Florida, cargo que ocupó entre 2011 y 2019 tras ser reelegida en 2014.
En 2013, decidió cerrar la investigación por fraude a la Trump University tras recibir una donación política de 25,000 dólares de la Fundación Trump, según informes de medios y organizaciones de transparencia.
Su perfil político ha sido marcadamente republicano con decisiones en su gestión que incluían acciones legales contra la Ley de Cuidado de Salud Asequible, la Obamacare, y a favor de la prohibición estatal del matrimonio entre personas del mismo sexo.
Su primer contacto con el equipo político de Trump llegó en 2019 cuando formó parte de su equipo legal durante el juicio político al presidente en el Congreso y desde entonces ha destacado por ser una leal colaboradora.
De hecho, este miércoles en el primer mensaje en X que escribió tras conocerse su salida de la fiscalía, volvió a alabar a Trump y se mostró orgullosa de “los esfuerzos del presidente para hacer de Estados Unidos un lugar más seguro y protegido” y destacó que “ha sido el honor de toda una vida y, sin duda alguna, el primer año de mayor trascendencia en la historia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos“.
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Tras pasar por la empresa privada, volvió a la administración pública al frente del Departamento de Justicia donde ha protagonizado un turbulento y polémico mandato de 14 meses.
Sin duda, el tema más complicado al que se ha enfrentado durante su mandato y que ha sido el catalizador de la pérdida de confianza de Trump, ha sido el caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein.
En julio de 2025, el Departamento de Justicia publicó un memorando que concluía que no existían pruebas de una supuesta “lista de clientes”, en medio de presiones mediáticas y teorías impulsadas desde sectores conservadores.
Desde entonces, y sobre todo, tras la publicación de más de tres millones de páginas relacionadas con el caso por el departamento de Justicia, las críticas a la gestión de Bondi llegaron desde todos los sectores y desde ambos partidos.
Especialmente polémica fue su intervención en una audiencia de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes este mes de febrero en la que se mostró muy combativa, se negó a pedir perdón a algunas de las víctimas de Epstein que estaban en la sala y defendió de manera beligerante a Trump con dudoso éxito.
Además, se hizo viral porque respondió a una de las preguntas asegurando que “el Dow está por encima de 50,000 puntos ahora mismo”, usando el récord del índice bursátil como argumento para desviar la atención de las preguntas sobre el caso del pederasta.
Representantes demócratas y republicanos cuestionaron su intervención y fue citada para otra comparecencia, a la que debe asistir, el próximo 14 de abril.
Política de mano dura, su gestión en la fiscalía ha estado marcada también por la lucha contra el narcotráfico que venía de México, especialmente todo lo relacionado con el fentanilo.
Bondi ha insistido en que los cárteles mexicanos son responsables de “diseminar fentanilo entre el pueblo estadounidense”, subrayando que combatirlos era “una enorme prioridad” del Departamento.
EFE

