Académicos realizan revisión a fondo de la CDMX
Adrián Guillermo Aguilar coordina el libro ‘La Ciudad de México en el siglo XXI. Realidades y retos’.
Entrevista con Adrian guillermo aguilar
(M. A. Porrúa/Redacción AN).

Una ciudad de más de veinte millones de habitantes, implica por sí misma enormes retos. La proporción de sus exigencias son tan grandes como su población. En la víspera de la reforma política más importante de su historia, la capital del país necesita abrir un debate sobre su futuro. Con el fin de aportar un panorama documentado y riguroso, el científico Adrián Guillermo Aguilar coordinó el libro La Ciudad de México en el siglo XXI. Realidades y retos (Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación/M. A. Porrúa), donde un conjunto de especialistas analizan a fondo la realidad de la CDMX desde distintas aristas.

¿Qué diagnóstico hace de la Ciudad de México?

La Ciudad de México es una ciudad de más de 20 millones de habitantes; junto con São Paulo, son las dos más grandes de América Latina, y de las más grandes del mundo. Hay sectores donde la situación es delicada como el medio ambiente, el transporte, la movilidad. Por otra parte el crecimiento demográfico ha disminuido, es de menos de 1%, nunca lo hubiéramos imaginado. La migración también ha descendido. En lo político vemos un cambio. El PRD pierde espacios y Morena gana puntos. En términos económicos hay problemas de generación de empleo. Necesitamos analizar la vocación de la ciudad en la segunda o tercera década del siglo XXI. A mi modo de ver, será una metrópoli de servicios médicos de alto nivel, alta tecnología, educación, con importantes inversiones y gran actividad comercial.

En el libro se concluye que hay servicios pero están mal distribuidos.

Sí, eso tiene que ver con la distribución de la población en términos socioeconómicos. Naturalmente, los más acomodados tienen mejores servicios tanto públicos como privados. Hay inequidad hacia la periferia de la ciudad y debemos reducirla.

¿Percibe que se está haciendo algo en este sentido?

No. Lo podemos ver con la pobreza en la ciudad. Durante los últimos años hemos tenido un gran número de programas sociales, sobre todo con el partido dominante en la capital, sin embargo, el número de pobres se mantiene. No se están atacando las causas estructurales. Necesitamos atender el empleo y el ingreso.

Se dice que existe empleo, pero mucho está dentro del comercio informal.

La gente de bajos recursos lo único que puede vender es su fuerza de trabajo, es bastante triste que sólo puedan acceder a un empleo de baja remuneración y sin prestaciones, es decir, un empleo precario. Habría que decir que esto es parte de la política laboral dominante desde que tenemos el modelo económico neoliberal. Para los jóvenes el panorama es desalentador porque entran a un mercado de trabajo donde predomina la inestabilidad.

La situación de los jóvenes se vincula a lo educativo. Hay mucha demanda y no hay espacio para todos.

Sí. Nuestra pirámide de edad se apoya en los jóvenes y en los adultos maduros, es a lo que se le llama el bono demográfico. No estamos aprovechando la fortaleza de los jóvenes y por el contrario ya empezamos a ver como se incrementa la población de viejos. En unas décadas será algo impresionante y debemos prepararnos porque las personas de la tercera edad demandan infraestructura, servicios de salud, lugares de atención y por ende recursos económicos. Ya tendríamos que estar actuando en consecuencia y no es así. Si no les damos opciones a los adolescentes corremos el riesgo de que los reclute el crimen organizado.

En el estudio relacionado con el medio ambiente se advierte la necesidad de tomar decisiones con fundamentos científicos, no políticos. Sin embargo parece que se hace a la inversa.

El libro pretende demostrar que la ciencia puede ser una palanca de apoyo y desarrollo. Al destruir el medio ambiente afectamos la salud de la población y ponemos en riesgo el futuro de la ciudad. Las autoridades carecen de un plan urbanístico serio. ¿Hace cuántos años no tenemos un plan de desarrollo? Debemos tener puntos y metas perfectamente bien definidas en cada una de las áreas del medio ambiente: transporte, desarrollo social, calidad de vida y actividad económica. Tendríamos que estar evaluando cada dos o tres años el comportamiento de las variables; ajustar los programas e informar a población si vamos por buen camino o no.

Se dice que van a desaparecer los microbuses, pero de acuerdo al libro, 20% de la población se mueve en autos, 13.6 en metro, y 46.2% en colectivos, ¿qué opción tiene la mayoría?

El transporte público es fundamental para muchísima gente y lo vemos todos los días. Hay zonas de la ciudad, sobre todo las periféricas, donde no llega el metrobús ni el metro. Hay muchísimas rutas de microbuses que son fundamentales porque la gente vive lejísimos. No se pueden desechar sin tomar en cuenta a los usuarios. ¿Cuál es la estrategia? ¿Con qué energía van a funcionar para no dañar al medio ambiente? Esa es la transición que tendríamos que estar discutiendo. Puede ser muy caro, pero a la larga ¿qué resulta más costoso? ¿Vamos a seguir destruyendo la salud de la población? Hay que tomar decisiones importantes. No veo la gran estrategia ambiental, sigo viendo acciones parciales.

En términos de vivienda, especialistas advierten de la burbuja inmobiliaria que se está creando. Se construye pero la vivienda en la Ciudad de México es incosteable para la mayoría.

Absolutamente. Aquí tenemos varios problemas. No hay un plan de desarrollo urbano. Por un lado se habla de los beneficios para el sector inmobiliario, sin embargo casi todos los días leemos sobre constantes violaciones por la altura de los edificios, el uso de suelo. Todo ello implica problemas de estacionamiento, drenaje, agua, etc. No se cumple con la normatividad de los planes de desarrollo urbano delegacionales. Otra cosa es la vivienda de interés social que se construye bajo estos esquemas pero se vende a precios sólo accesibles para las clases altas. Los más necesitados no tienen acceso a vivienda en zonas centrales, por eso son relegados a las zonas más pobres y periféricas.

Donde la brecha de servicios es amplia también. Si vemos las estadísticas es grande la diferencia entre quienes tienen acceso a internet en la delegación Benito Juárez y entre los habitantes de Tláhuac o Milpa Alta.

La brecha digital entre los que tienen internet y los que no, es impresionante. El acceso a una computadora es un bien indispensable. La conectividad te abre un mundo de posibilidades en términos de información y educación. Ahora se maneja el término de smart cities para llamar a las ciudades que usan la tecnología para mejorar la calidad de vida. Aquí todavía estamos muy limitados.

Se dice que la CDMX es una urbe de vanguardia por sus políticas en temas de derechos humanos, equidad de género, pero ¿una ciudad moderna no debería empatar todas estas políticas con el empleo y la economía? 

Absolutamente, y con eso me refiero al paradigma de la sustentabilidad, un tema que se introdujo en el mundo y que está en casi todos los discursos políticos y planes de desarrollo urbano. La sustentabilidad implica una política multidimensional, donde se atenta lo social, económico, ambiental, político y tecnológico. Esto con el fin de promover un equilibrio y evitar rezagos. Creo que aquí nos falta este equilibrio.

En la elección de integrantes para el constituyente de la CDMX, participó poco menos del 30% de la población. ¿Qué evaluación hace del proceso y los resultados?

Creo que hubo un manejo político. Los partidos políticos quisieron apropiarse del proceso y esto generó desencanto. Se le dio un peso amplísimo a tener una Constitución, pero la Ciudad de México no nada más es lo que antes era el Distrito Federal, es una zona metropolitana grandísima que tiene como 60 municipios aparte de las 16 delegaciones; abarca al Estado de México e Hidalgo. Además tiene un impacto en el centro del país. Reducir todo a una Constitución demuestra una visión parcial. El avance verdadero, tendría que darse en una dimensión metropolitana. Los problemas de agua, transporte, expansión de suelo, trascienden a la Ciudad de México.

¿Qué hacer para revertir estos vicios?

Al debate sobre la CDMX necesitamos incorporar la cuestión metropolitana y otorgarle un nivel jurídico e institucionalizado. No se trata de descubrir nada nuevo simplemente de entender la dimensión de los retos. Para ello hay que romper los cotos políticos. Tanto la ciudad como el Estado México, son herramientas para al menos un par de partidos políticos. No hay otra salida.

libros



Temas relacionados:
Ciudad de México
Libros
SOCIEDAD


    Contenido Relacionado


  1. La historia del hombre que asesino a trotskyLa historia de Ramón Mercader, el hombre que asesinó a León Trotsky
    julio 26, 2016 2:32 pm
  2. Gabriel bernal granados presenta libroGabriel Bernal Granados indaga sobre el arte del fracaso
    julio 26, 2016 2:19 pm
  3. Ruinas de peter kuper novela grafica (1)‘Ruinas’ de Peter Kuper gana premio de novela gráfica en la Comic-Con
    julio 25, 2016 4:10 pm
  4. Y los ganadores de los premios tierra adentro sonY los ganadores de los premios Tierra Adentro son…
    julio 25, 2016 3:45 pm
  5. La historia de un escritor fantasma PrimeroscapitulosEl misterioso caso de la escritora sin nombre #PrimerosCapítulos
    julio 24, 2016 11:05 am
  6. Entrevista con Laura Castellanos“Todo México es un foco rojo”: Laura Castellanos
    julio 24, 2016 10:51 am
Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]
 
Falsifican firma de Kate del Castillo
“No voy a participar en elecciones del Edomex”, aclara.