“Paseo por la poesía mexicana” en el Museo Tamayo
Salvador Novo y Xavier Villaurrutia compartían su gusto por la dramaturgia, por lo cual crearon la compañía Teatro de Ulises, con la que, patrocinados por Antonieta Rivas Mercado, montaron obras de Lord Dunsany y Roger Marx, entre otros autores.
museo tamayo
(Foto: Archivo)

Los poetas David Huerta, María Baranda y León Plascencia Ñol recordarán a los autores que dieron vida a la revista “Contemporáneos” en el ciclo “Paseo por la poesía mexicana”, este domingo, en del Museo Tamayo Arte Contemporáneo.

El público podrá conocer los textos que Carlos Pellicer, Bernardo Ortiz de Montellano, José Gorostiza, Jaime Torres Bodet, Xavier Villaurrutia, Enrique González Rojo, Jorge Cuesta, Salvador Novo y Gilberto Owen escribieron para la publicación creada en 1928.

“Contemporáneos” dio a conocer la obra literaria y artística que en ese momento se gestaba no solo en México, sino en otras partes del mundo, ya que en sus páginas aparecían fragmentos de textos de poetas franceses, españoles, italianos, británicos y estadunidenses, escogidos y traducidos por el grupo de nueve escritores.

Para Adolfo Castañón, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, la atemporalidad del contenido de “Contemporáneos” radica en la tradición poética y filosófica de sus obras.

En declaraciones difundidas por la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) Castañón comentó que la palabra vuelve aceptables, seductoras y necesarias las estructuras antropológicas de lo imaginado, que son evidentes en poemas como “Muerte sin fin” (1939), de Gorostiza.

La mayoría de los Contemporáneos nacieron entre los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, y trabajaron en la diplomacia, el magisterio y el periodismo. Su actividad más intensa como grupo fue entre 1927 y 1940.

En esa época se publicaron obras como “Hora de junio” (1937), de Carlos Pellicer; “Muerte de cielo azul” (1937), de Bernardo Ortiz de Montellano; “Estudio en cristal”, de Enrique González Rojo, “Cripta” (1937), de Jaime Torres Bodet, y ”Nuevo amor” (1933), de Salvador Novo.

(Con información de Notimex)



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