“Carta a Carmen Aristegui”, por Jaime Avilés
"Hoy disponemos en abundancia de elementos documentales para demostrar que tras la caída y el inmediato resurgimiento de Julio Scherer, en 1976, la prensa mexicana tuvo un esplendor tan fulgurante como el que alcanzó durante la época de Benito Juárez y Sebastián Lerdo, que se prolongó heroicamente hasta bien avanzado el Porfiriato...".
polemón

Se reproduce un fragmento de la carta escrita por Jaime Avilés (@Desfiladero132), publicada en Polemón:

21 de marzo 2015.-

Querida Carmen: Contra todo pronóstico, el golpe que derribó a Julio Scherer García de la dirección general de Excélsior, el 8 de julio de 1976, inauguró uno de los ciclos más luminosos en la historia del periodismo mexicano.

Scherer fundó el semanario Proceso. Octavio Paz la revista Vuelta. Manuel Becerra Acosta el diario unomásuno, Enrique Flores Cano, Nexos. Miguel Ángel Granados Chapa, Humberto Musacchio, Samuel del Villar, Óscar Wong y los estudiantes universitarios de La Guillotina emprendieron proyectos menos duraderos.

Vela que ardió por las dos puntas, unomásuno revolucionó todos los géneros y fue único e irrepetible, pero se derritió pronto y hoy no lo sobrevive ni el recuerdo de su prestigio. Fue tan grande el vacío que dejó aquel tabloide, que sus lectores y sus periodistas se asociaron simbólicamente y pusieron en circulación La Jornada, bajo la batuta de Carlos Payán, que en 1996 tomó Carmen Lira.

Al amanecer de la década de los noventa, en plena consolidación de la rapiña neoliberal, se produjo un hecho insólito: El Financiero, de Rogelio Cárdenas, adoptó una postura crítica, verdaderamente feroz, hacia el gobierno de Salinas de Gortari, y la mantuvo hasta que la devaluación de diciembre de 1994 lo obligó a claudicar.

Durante el tramo final de los setenta fueron célebres las crónicas audiovisuales de los reporteros y camarógrafos de Canal 13 –entonces todavía parte de la televisión pública– grabadas en los frentes de guerra de Nicaragua, donde casi en vivo y en directo nos mostraron el derrumbe de la dictadura de Somoza.

Los programas informativos de Radio Educación y Radio UNAM, a pesar de sus modestos alcances, ampliaron las opciones del auditorio crítico. Y en el espectro de las bandas comerciales, poco a poco se fue haciendo notoria la voz de José Gutiérrez Vivó. Luego apareció en el firmamento la pequeña y solitaria estrella de Carmen Aristegui, que hoy es punto de referencia obligatorio.

(Continúa…)



Temas relacionados:
Periodismo
SOCIEDAD
Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]