De héroe a villano en un nanosegundo (Videos)
"Fallar es de humanos", no todos tienen esa gracia, los porteros quedan marcados para siempre por un error, más si éste cuesta un partido, un título o un Mundial.
(Foto: www.fotosdefutbol.es)

Si usted quiere vivir en la frontera amor-odio, olvide todo y hágase portero.

En las últimas dos semanas hemos sido testigo de tres momentos muy poco afortunados en el futbol mexicano. Tres episodios que sus protagonistas intentarán olvidar rápido y seguir adelante, aunque en el recuerdo de la afición, propia y ajena, no se borren tan fácilmente. Ese es el calvario que trae aparejada la posición del portero, guardameta, golero, cancerbero, meta, guardavallas o mártir.

Mucho se ha escrito sobre el suplicio que viven los encargados de evitar los goles, una muerte lenta y solitaria. En su labor no hay lugar para un parpadeo, está prohibida la menor distracción. Tampoco hay clemencia, indulgencia o perdón. Es todo o nada, gloria o infierno, luz o sombra. Pasa de ídolo al “mismo estúpido de siempre” en un nanosegundo, tiempo en el que trascurre ese yerro por el que será vilependiado toda una vida.

El Puebla, equipo acostumbrado al sufrimiento, que se juega semana a semana la salvación y, actualmente último lugar general, tuvo en sus pies la victoria en casa de uno de los mejores equipos del torneo, tres puntos de oro para su causa, incluso se fue al descanso con una ventaja de dos goles, pero el espejismo duró poco. En el último respiro, Cristian Campestrini jugó con su suerte, cometió la imperdonable osadía de soltar el balón, para dejarlo a merced de un sigiloso ladrón. Los poblanos salieron con las manos vacías y sus almas llena de reproches.

Campeón con un modesto equipo del balompié argentino (Arsenal de Sarandí), Campestrini fue capitán e ídolo de la afición local, atajador consumado de penales. Llegó al Puebla en el 2015, tras una breve escala en el Olimpia de Paraguay y hasta el sábado 8 de abril, había jugado todos los minutos de la presente campaña en el futbol mexicano. Todo se fue al caño. Hoy no sale ni a la banca, el último partido lo vio desde lejos, olvidado en un apartado rincón del Cuauhtémoccondenado al ostracismo.

“Ya tenía la pelota en la mano, la puse en el piso para pegarle y no lo vi (a Carlos Fierro, delantero de Chivas). Uno no quiere cometer errores, pero sé que cae todo sobre mí, ya está, nos vamos tranquilos a casa pero al único que duele esto es a uno. Es todo error mío, toda responsabilidad mía, la derrota es mía, todo el mal momento de Puebla es mío.

“La última vez que cometí un error salí llorando, parece que fue una desgracia. No le puedo encontrar la vuelta a lo que pasa en nuestro club, voy para dos años en la institución y uno trata de jugarse los huevos todos los fines de semana, pero pasan estas cosas”, alegó en defensa propia, pero al arquero de 36 años ya se le juzgó y sentenció, no es más el titular.

Y es que el celador del marco no se puede equivocar jamás, todos los demás tienen licencia para cometer alguna pifia de vez en cuando, hasta el árbitro, al final de cuentas “errar es de humanos”. Todos, menos el que está bajo los tres postes, ese no, lo tiene prohibido bajo riesgo de soportar una condena eterna, como bien lo escribió el extraordinario Eduardo Galeano.

“Los demás jugadores pueden equivocarse feo una vez o muchas veces, pero se redimen mediante una finta espectacular, un pase magistral, un disparo certero: él no. La multitud no perdona al arquero. ¿Salió en falso? ¿Hizo el sapo? ¿Se le resbaló la pelota? ¿Fueron de seda los dedos de acero? (y agregó: intentó jugar con los pies y le entregó el balón al rival.) Con una sola pifia, el guardameta arruina un partido o pierde un campeonato, y entonces el público olvida súbitamente todas sus hazañas y lo condena a la desgracia eterna. Hasta el fin de sus días lo perseguirá la maldición”. 1

Otro que vio cambiar su suerte en un instante es Alfredo Saldívar. Esperó pacientemente la oportunidad, como ocurre a menudo entre los arqueros. El joven de 27 años es hoy el máximo responsable de velar por la inviolabilidad del marco en Pumas, pero actualmente vive bajo sospecha. La confianza tiene límites. Todo cambió al minuto 27 de la cabalística Fecha 13. El Diablo le robó la tranquilidad.

El “Pollo” no lo había hecho mal. Con sus atajadas contribuyó para que Pumas estuviera en zona de Liguilla a pesar del escepticismo que provoca tanta irregularidad. Pero un exceso de confianza, un intento de salir jugando con los pies, terminó con un gol en contra. Toluca conservó el liderato general en Ciudad Universitaria y Pumas cayó en la clasificación, fuera de las finales si termina hoy el torneo. Un grave y costoso error. Libertad (titularidad) condicional.

Saldívar recibió el espaldarazo de sus compañeros, incluidos los responsables directos de otros tantos goles en contra. Por hoy no hay problema, borrón y cuenta nueva. Pero lo cierto es que la pifia frente al Toluca estará vigente si los unamitas no enderezan el rumbo y reciben vacaciones anticipadas.

La de portero es la chamba más ingrata del mundo o de las más ingratas. Cuando las cosas no van bien, el arquero es el chivo expiatorio, el primer en ser señalado, carga con la culpa de todo y de todos. Nadie se acordará de sus lances felinos, atajadas increíbles, salvadas inimaginables, su valentía y aplomo para aguantar a pie firme la lluvia de obuses de la artillería rival, permitidas por una laxa defensa. La cantidad de goles que evitó y también los que anotó.

Ni siquiera cuando en el colmo de la desesperación y con el tiempo a punto de expirar, el arquero se incorporó al frente y se vistió de héroe al marcar un gol que significó a la postre un campeonato y por el cual debería ser elevado a una especie de semidios venerado hasta el fin de los días.

Hoy, Moisés Muñoz recuerda los días de gloria azulcrema bajo una apartada portería de la selva chiapaneca. Quizá fue la nostalgia. O quizá un premeditada forma de volver a ocupar las portadas. No se sabe con exactitud. Lo cierto es que el otrora héroe se vistió de villano al cometer un error infantil que se tradujo en el empate, y luego derrota, de su actual equipo, Jaguares. Otra oncena que juega con fuego semana a semana y no se puede dar el lujo de perder puntos en casa.

Aunque si de ingratitudes hablamos, ninguna mayor a la de Moacyr Barbosa. El arquero brasileño que murió dos veces. Ese que pagó más de 40 años por un crimen que no cometió. Un portero de época, el mejor de su país, elegido por unanimidad para defender el marco en el Mundial de 1950. “Dotado de piernas como resortes, hombre sereno y seguro que transmitía confianza al equipo”.2

“La condena de Maracaná se paga hasta morir”. Barbosa fue señalado como el culpable de la mayor tragedia de la Selección de Brasil. O lo era, hasta la Semifinal del Mundial 2014 (Brasil 1-7 Alemania).

El arquero que conquistó cinco campeonatos cariocas con el Vasco da Gama, paradójicamente nombrado el mejor de la Copa del Mundo 1950. Fue denostado el resto de su vida, marcado a fuego como el hombre que hizo llorar a todo un país. Murió olvidado a los 79 años y en la pobreza.

Al primer guardameta negro de la “canarinha” la multitud, 200 mil testigos directos en Maracaná, y muchos más en todo el Brasil, lo culparon de no haber evitado los dos goles de Uruguay, sobre todo el segundo, el de Alcides Ghiggia a once minutos del final, mismo que significó a un tiempo, la hazaña más grande en la historia del balompié charrúa, también una herida que no termina por cerrar para el hoy pentacampeón del mundo, a 67 años de distancia. Es para muchos, “la historia más triste del futbol”.

Por ahora, Campestrini, Salvídar y Muñoz están nominados en la terna al error del torneo, pero hay más campeonatos, tienen aún salvación, hay tiempo para la redención…ojalá.

———————–
1.- GALEANO, Eduado. “El Futbol a Sol y Sombra”. Ed. Siglo XXI. Pág. 4 “El arquero”.
2.- Ibid. Pág. 101 “Barbosa”.

banner-deportes



Temas relacionados:
Brasil
Deportes
Futbol
México




    Contenido Relacionado


  1. Liga MX: Destacan pifias de arqueros en la cabalística Fecha 13 (Videos)
    Abril 10, 2017 12:06 pm
Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]