Niños no distinguen entre la fantasía y la realidad: especialistas
Antes de los 7 años, un menor de edad que juega con armas de juguete para simular abuso de poder o hacerle daño a otra persona, tiene un concepto poco valorado sobre la vida.

Los psicoterapeutas Gabriela González y Luis Carlos Flores, creadores del Método Paternidad Efectiva y fundadores de Niños de Ahora, explican cómo ha cambiado la forma en que las padres educan a sus hijos y las consecuencias de dejarlos ver contenido violento.

En entrevista para Aristegui Noticias, los expertos explican porque los niños de ahora son diferentes a los de otras generaciones y a decir de los especialistas no es que tengan una estructura diferente, sino porque la manera en que están siendo educados es diferente.

“Ahora los niños tienen familias más pequeñas, están rodeados de tecnología y la manera en cómo estamos educando es diferente. Los papás ahora no quieren cometer los mismos errores que sus padres cometieron, pero no están sabiendo cómo educarlos de una manera eficiente y efectiva”, dicen.

De acuerdo al último censo de población realizado en México, al menos uno de los padres está ausente en cuatro de cada 10 hogares, en 11.4 millones de hogares falta el padre. En contraste, existen 378 mil 400 hogares donde sólo se encuentra éste con sus hijos.

“Ambos padres trabajan y los niños están más tiempo en la escuela o en actividades extracurriculares, esto tiene un impacto en el desarrollo del niño, ya que cada vez juega menos al aire libre y esto ya está teniendo consecuencias”, explican.

Más allá de que muchos padres de familia no participan activamente de la educación de sus hijos por sus compromisos laborales, nos enfrentamos al hecho de que los niños están siendo influenciados por los contenidos violentos que ven en los medios tradicionales y digitales, en estos últimos el contenido es ilimitado y existen muy pocas restricciones para menores de edad, ¿Cómo afecto esto a los niños?

“Los niños pequeños, en especial antes de los 7 años de edad, viven en un mundo entre la realidad y la fantasía. Un niño de 4 años ve una película de vaqueros, y ve que por demostrar quién es más fuerte se dan de balazos, o ve como el personaje “malo” disfruta de aplastar y abusar de su poder. Un niño de esta edad no puede distinguir si esto es “real” o no, porque han diseñado la película para que sea muy real. ¿Qué entenderá el niños obre el valor de la vida al ver algo así?”, respondieron.

De acuerdo a los especialistas, como sociedad estamos validando la violencia al dejar que niños pequeños vean éste tipo de contenidos, que pueden ser desde caricaturas violentas hasta películas cuya clasificación no es apta para menores de edad, sin embargo se aprueba ver éste tipo de contenido en casa.

“Estoy dando sólo un ejemplo, pero esta violencia animada, gráfica y visual está en muchísimos espacios. Y como sociedad validamos la violencia, después de todo está bien ver películas de “acción” y sentir la adrenalina de una buena balacera, unas golpizas impresionantes y que alguien siempre acabe muerto”, dicen.

Excesos dañan su desarrollo

No solamente comprar juguetes de manera compulsiva para compensar la ausencia de los padres, sino también los excesos a nivel académico o de actividades extraescolares dañan su desarrollo, de acuerdo a los especialistas les estamos robando su infancia.

“Estamos sobre exigiendo de una manera que antes no se había visto. Las jornadas escolares son muy largas y fuertes. Tenemos más niños casados de estudiar. Por otra parte les tratamos de solucionar la vida, estamos encima de los niños, si saca mala calificación le reclamamos a la maestra, o la cambia o la demando, esto también tiene un impacto muy fuerte. Nunca en la historia de la humanidad un niño había tenido tantos juguetes, les estamos llenando de estimulación, el niño se cansa, llega un momento en el que ya nada les emociona, han perdido la capacidad de asombro típica de la niñez”, indicaron.

Esta es una forma muy común de compensar la ausencia de los padres, un divorcio, peleas intrafamiliares entre otros, creando niños caprichosos, egoístas y consumistas. Pedagógicamente no se recomienda llenar de juguetes a un niño, lo que realmente necesita es atención y compartir tiempo y juegos con los padres.

El juego hace la diferencia

“El juego es una de las actividades más importantes en la niñez, entre más pueda desarrollarse el juego en los primeros 7 años de vida más sano va a ser el niño. Me refiero al juego libre, no al juego estructurado. El juego en el que el niño puede crear, no el juego que repite de algo que vio en la tele o en una película”, dicen.

Principalmente en los niños pequeños el juego es muy importante para su desarrollo, de acuerdo a los fundadores de Niños de Ahora, no debemos asustarnos por ver jugar a los niños a las luchas, la guerra o a disparar, especialmente los niños varones tienden a tener gusto por éste tipo de juego, ya que les permite explorar su fuerza, competir y sentirse poderoso.

“Michael Thompson lo menciona muy claro en su libro de educando a Caín, los niños jugando entre ellos, cuando están probando sus fuerzas, cuando están compitiendo los forma, los estimula si se conduce de manera positiva. Sin embargo, otras cosa si influye mucho, si bien no está mal que juegue a las luchitas, la manera en cómo juegan es donde tenemos que abrir los ojos y tener especial cuidado, no es lo mismo un niño que esté descubriendo su fuerza a un niño que quiere hacerle daño al otro mientras juega, a un niño que quiere hacer menos a los demás. Cuando hay actitudes agresivas, cuando el niño no está teniendo un juego creativo, incluso sin hablar, que no se note esa exploración de la fuerza”, explicaron.

Por otro lado existe el juego con implicaciones negativas, que es aquel que busca hacer daño a los demás, suponer un abuso de fuerza o de poder, o sentirse más que los demás, por ejemplo jugar a disparar y el otro se muere.

“Este es un tema muy importante, porque el uso de “armas de fuego” de juguete es un reflejo de una distorsión de valores muy grande en nuestra sociedad. Y lo grave del asunto es que está tan propagado y aceptado como “normal”, que ya nadie lo ve, nadie se da cuenta”. (Abril Barajas)



Temas relacionados:
Educación
México




    Contenido Relacionado


  1. Operación Mochila vulnera principios internacionales, artículo de Camacho y Alcalá
    Enero 19, 2017 4:06 pm
  2. Agresor en Monterrey, con arma de su padre y aficionado a cacería (Video)
    Enero 19, 2017 1:21 pm
  3. No queremos que se repita un hecho como en Monterrey: EPN
    Enero 19, 2017 12:48 pm
Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]