Desde las 11 horas de este miércoles, jóvenes de Brasil iniciaron las protestas previo al partido de futbol de su país contra la Selección Mexicana.

Los inconformes marcharon con pancartas en mano y gritos contra el gobierno. Originarios de la comunidad La Fortaleza, para aludir a que no sólo en Río de Janeiro, Brasilia o Sao Paulo hay inconformidad con lo que se ha invertido en el país con motivo de la Copa Confederaciones y la Copa Mundial 2014.

Los inconformes cerraron el acceso al estado Castelao, lo que obligó a autobuses de la FIFA desviarse por otras rutas.

En la intervención de la policía, resultaron heridos unos 15 mil policías.

Las masivas protestas iniciadas el fin de semana en las principales ciudades de Brasil se extendieron hoy a la periferia de los mayores centros urbanos, con cortes de avenidas y movilizaciones para repudiar el aumento del transporte público, dijeron fuentes de la policía.

En el extremo sur de Sao Paulo, la avenida M’ Boi Mirim fue ocupada por grupos organizados por el Movimiento Periferia Activa, que demanda la reducción de tarifas, duplicación de la avenida, extensión del metro y mejora en las condiciones de transporte colectivo.  También participa el Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST), cuyo coordinador, Gilson Simoes, destacó que los habitantes de la periferia son los que más sufren los aumentos de tarifas.

Cortes de avenidas también ocurren en Sao Bernardo do Campo, en la Gran Sao Paulo, así como en Taboao da Serra.

En el Distrito Federal, donde se localiza la capital Brasilia, una manifestación ocupó  la ruta BR-040  para pedir mejoras en el transporte público, subrayando las altas tarifas, el incumplimiento de los horarios y mala calidad de los autobuses que pasan por la región.

En la noche del martes, nuevas movilizaciones ocurrieron en las grandes capitales, con saqueos y enfrentamientos violentos en Sao Paulo, donde los manifestantes intentaron ocupar la Prefectura.

Las protestas llegaron a los más remotos rincones del país, poniendo en jaque a las autoridades locales, como en Juazeiro, una importante ciudad del interior de Ceará, donde el prefecto fue sitiado por los manifestantes pidiendo su renuncia.

Por la tarde, la mandataria voló a Sao Paulo para encontrarse con el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, su mentor político, con el fin de discutir la estrategia del gobierno ante el creciente descontento popular.La presidenta Dilma Rousseff afirmó que las manifestaciones hacen a Brasil “más fuerte” y que “comprueban la energía de nuestra democracia”.

(Con información de Estadio, Récord, Xinhua)

Aquí un video sobre los enfrentamientos.