La lente poética de Juan Rulfo
De forma paralela a su trayectoria literaria, su trabajo fotográfico fue germinando: las personas retratadas por él se han quedado sin la tierra, sin la identidad y sin la vida.

Texto: Andrea Madrigal*
Ilustración: Trujillo*

En una época dominada por la búsqueda de la identidad mexicana, Juan Rulfo captó el drama posrevolucionario mediante una de sus facetas menos conocidas: la de fotógrafo.

El escritor jalisciense marcó un antes y un después en la literatura mexicana del siglo XX, ya que revolucionó la estructura narrativa y temática de la literatura en nuestro país y, asimismo, la posicionó a nivel internacional. De forma paralela a su labor literaria, su trabajo fotográfico fue germinando y la época más fructífera de esta faceta está ligada con la publicación de “El llano en Llamas” (1953) y “Pedro Páramo” (1955).

Su trabajo fotográfico fue expuesto por primera vez en 1960; posteriormente, la crítica ha encontrado una relación significativa entre la producción literaria y las fotografías. Diego Rivera comenta en una carta fechada el 24 de agosto de 1995 que la lente de Rulfo muestra las circunstancias de un México inquietante.

Las personas retratadas por él se han quedado sin la tierra, sin la identidad y sin la vida. Juan Rulfo realiza un retrato del México del siglo XX en su narrativa, tópicos como el paisaje campesino, la pobreza de los personajes y la decadencia se vuelven un patrón artístico en toda su obra.

Weselina Gacinska menciona en un artículo que las imágenes de Rulfo buscan, además de su función estética, impactar al espectador con la evocación de la pobreza e inocencia de sus protagonistas, así como con la información etnográfica que proporciona sobre las tradiciones, formas de vida y la vestimenta típica de esa época.

“El Llano en llamas” es una complicación de cuentos ligada íntimamente con las fotografías que, según Monsiváis, retratan un paisaje extraordinario sobre la vida que la revolución condenó a la muerte. Tanto la fotografía como la literatura muestran una identidad cultural nacional basada en descripción del campesino, la muerte y la vinculación con la tierra.

“Y en este comal acalorado quieren que sembremos semillas de algo, para ver si algo retoña y se levanta. Pero nada se levantará de aquí. Ni zopilotes”. (“Nos han dado la tierra”, El Llano en llamas, 1953)
“Según mi papá, ellas se habían echado a perder porque éramos muy pobres en mi casa y ellas eran muy retobadas”. (“Es que somos muy pobres”, El Llano en llamas, 1953)

Asimismo, se observa la recurrencia de la fotografía nocturna, la dicotomía luz y oscuridad predomina en las imágenes. En “Pedro Páramo”, la descripción de Comala representa la esencia y la metáfora de la posrevolución jalisciense:

“Hay allí, pasando el puerto de Los Colimotes, la vista muy hermosa de una llanura verde, algo amarilla por el maíz maduro. Desde ese lugar se ve Comala, blanqueando la tierra, iluminándola durante la noche”.

En cuanto a la técnica se aprecia la recurrencia en fotografiar a sus personajes sin que se den cuenta, característica de la serie antropológica que busca captar a las personas de espaldas o sin mostrar su mirada. Margo Glantz lo denomina como fotografías sin foco. Las descripciones de los personajes también buscan resaltar los rasgos más relevantes como su vestimenta, su identidad, el dolor y las asimetrías de los cuerpos:

“Los pies del hombre se hundieron en la arena dejando una huella sin forma, como si fuera la pezuña de algún animal (…) – Pies planos – dijo el que le seguía -. Y un dedo de menos. Le falta el dedo gordo en el pie izquierdo. No abundan fulanos con estas señas.” (“El hombre”, El Llano en llamas, 1953)

El paisaje y las fotografías arquitectónicas son tópicos recurrentes que se sustentan paralelamente con la narrativa. Se destacan ruinas de edificios coloniales y precolombinos, así como templos y pueblos solitarios. La descripción del paisaje, los colores y las tomas transmiten una sensación de humildad y decadencia.

En el cuento de “Nos han dado la tierra” se narra la resignación a la que los personajes se han sometido, les han dado un patrimonio para cultivar, pero el terreno es infértil, está muerto como todo, como el aire caliente, los animales, la vida y la esperanza de germinar en las ruinas de una guerra:

“No, el Llano no es cosa que sirva. No hay ni conejos ni pájaros. No hay nada. A no ser unos cuantos huizaches trespeleques y una que otra manchita de zacate con las hojas enroscadas; a no ser eso, no hay nada.”

Las fotografías materializan la imaginación de los lectores de Rulfo. La deconstrucción literal y simbólica predomina a lo largo de su obra; las tomas describen un paisaje desolado y, a la vez, poético.

“Fui andando por la calle real en esa hora. Miré las casas vacías; las puertas desportilladas, invadidas de hierba”. (Pedro Páramo, 1955)

Margo Glantz denomina narración fotográfica a la “descripción detallada del paisaje”, que el autor resalta con los claroscuros, los colores y la composición. Su narrativa coincide con las distintas distancias focales de la cámara, lo cual transmite una sensación de fotografía panorámica.

“Uno ha creído a veces, en medio de este camino sin orillas, que nada habría después, al final de esta llanura rajada de grietas y de arroyos secos. (…) Hay un pueblo. Se oye que ladran los perros y se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor de la gente como si fuera una esperanza”. (“Nos han dado la tierra”, El Llano en llamas, 1953)

Aridez, piedras, zopilotes, soledad, indigenismo, silencios, escombros, tierra y más tierra, metáforas que se funden en la voz del narrador y la lente del escritor.

“La sombra larga y negra de los hombres siguió moviéndose de arriba abajo, trepándose a las piedras, disminuyendo y creciendo según avanzaba por la orilla del arroyo. Era una sola sombra, tambaleante.” (“No oyes ladrar los perros”, El Llano en llamas, 1953)

La obra de Rulfo es una constante metáfora de la muerte, una lente poética y dolorosa del ruralismo mexicano en el siglo XX.

*Trujillo y Andrea Madrigal son integrantes del colectivo Cuadernos Doble Raya.



Temas relacionados:
Arte
Cultura
Juan Rulfo
SOCIEDAD




    Contenido Relacionado


  1. Fundación Rulfo pide austeridad, mientras INBA gasta millones en homenajes
    Mayo 17, 2017 5:07 pm
  2. Juan Rulfo: historia de una marca registrada
    Mayo 16, 2017 5:41 pm
  3. Aún hay textos de Juan Rulfo sobre literatura pendientes por publicar: Víctor Jiménez
    Mayo 16, 2017 12:35 pm
  4. “Ayer no tuve nada para comer… hasta que mi hijo me trajo un pan en la noche”
    Mayo 15, 2017 7:14 pm
  5. Violencia y pobreza azotan la tierra de Rulfo (Video)
    Mayo 15, 2017 11:43 am
  6. El llano sigue en llamas… pero las autoridades lo niegan
    Mayo 14, 2017 4:29 pm
Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]