55 años de obra que no tenía fin

El escritor mexicano dejó como legado más de 50 libros publicados, además de guiones de cine y ensayos. Su último libro publicado este año fue 'El siglo que despierta'
Publicar fue una de las grandes adicciones del escritor mexicano, que durante años publicó al menos un libro cada 12 meses. (FOTO: Proceso)

Alguna vez se refirió a su obra literaria, a la que llamó “la primera responsabilidad de un escritor es con la imaginación y la palabra“, su obra es la prueba.

En su haber tiene más de 50 novelas y ensayos publicados, su obra más reciente, El siglo que despierta, publicada este año por editorial Taurus.

Novelista, ensayista, cuentista, dramaturgo, sociólogo y diplomático mexicano, Carlos Fuentes nació en Ciudad de Panamá, el 11 de noviembre de 1928, debido a que su padre se desempeñó como diplomático, durante su infancia vivió en ciudades como Montevideo, Río de Janeiro, Washington, Santiago de Chile, Quito y Buenos Aires, ciudad a la que su padre llegó en 1934 como consejero de la embajada de México.

Dos hechos polémicos

En 1975 fue nombrado embajador de México en Francia y durante su gestión, abrió las puertas de la embajada a los refugiados políticos latinoamericanos y a la resistencia española. En 1977 renunció al puesto de embajador en protesta por el nombramiento del ex presidente Gustavo Díaz Ordaz como primer embajador de México en España, después de la muerte de del dictador Francisco Franco.

“Desde este momento manifiesto mi desacuerdo. Me resulta imposible formar parte del mismo cuerpo de representación que Gustavo Díaz Ordaz”, declaró al diario francés Le Monde, el 8 de abril de ese año.

Otro de las polémicas en las que se vio envuelto en autor fue la registrada durante 1988, cuando la revista Vuelta, en su edición de junio, publicó un ensayo de Enrique Krauze llamado La comedia mexicana de Carlos Fuentes, que trataba sobre las camarillas intelectuales literarias ligadas al poder y al final del texto hacía una referencía a que el escenario mexicano necesitaba un comendiante “y está arriba del escenario: Carlos Fuentes”.

En entrevista radiofónica, Krauze pidió el martes olvidar el suceso para centrarse en su obras: “El día de hoy, este día, a esta hora, no quiero recordar las páginas de crítica y desavenencias, simplemente quiero recordar a Carlos Fuentes, a su obra y dejar testimonio de mi respeto y gratitud de lector”.

Su inspiración y legado

Sus viajes fueron, en no pocas ocasiones, la fuente de inspiración para sus relatos, que años más no solo se convertirían en clásicos de la literatura sino también en fuente de inspiración para guiones de cine.

Desde su adolescencia se pasaba los veranos en la Ciudad de México, estudiando en escuelas para no perder el idioma y para aprender la historia de su país. A los 16 años estudió en el Centro Universitario México. Posteriormente colaboró en la revista Hoy. Se graduó en Leyes en la Universidad Nacional Autónoma de México y en Economía en el Instituto Altos Estudios Internacionales de Ginebra.

Entre sus obras más reconocidas están La Región más transparente (1958), Las buenas conciencias (1959), Aura (1962), La muerte de Artemio Cruz (1962), Gringo Viejo (1985), Cristobal Nonato (1987) El naranjo o los círculos del tiempo (1993), La frontera de cristal (1995).

Algunos de los libros del reconocido escritor mexicano son Cantar de ciegos (1964); Cambio de piel (1967); Cumpleaños (1969); Terra Nostra (1975); La cabeza de la hidra (1978); La Campaña (1990); La Frontera de Cristal. Una novela en nueve cuentos (1995); Instinto de Inez (2001); La Silla del Águila (2003); Todas las familias felices (2006); La voluntad y la fortuna (2008); Adán en Edén (2009).

El  Fondo de Cultura Económica  reunió su obra completa en los tomos: Obras reunidas I. Fundaciones mexicanas. La muerte de Artemio Cruz. Los años con Laura Díaz; Obras reunidas II. Capital mexicana. La región más transparente. Agua quemada y  Obras reunidas III. Imaginaciones mexicanas. Con este mismo sello se encuentran también El espejo enterrado (1992); Geografía de la novela (1993) y Tres discursos para dos aldeas (1993).

La Dirección  General de Publicaciones del Conaculta publicó en 1999, en coedición con Planeta y dentro de la serie Narrativa Mexicana Actual, un libro sobre los temas que preocupan a México, las reservas petroleras: La cabeza de la hidra. En el año 2002, con la misma editorial y también con Joaquín Mortíz, el Conaculta coeditó: Los hijos del conquistador, que se encuentra en la serie Ronda de Clásicos Mexicanos.

Para teatro escribió Todos los gatos son pardos, 1970; El tuerto es rey, 1970; Los reinos originarios, 1971; Orquídeas a la luz de la luna, 1982 y Ceremonias del alba, 1991. El libreto para la  ópera: Santa Anna, sobre el político y militar mexicano Antonio López de Santa Anna, del compositor cubano José María Vitier.

Entre los numerosos premios que recibió se encuentran el Internacional Alfonso Reyes, 1979; Rómulo Gallegos, 1977; Premio Cervantes, en 1987; el Príncipe de Asturias en 1994. En 2009 le fue otorgada la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Fue nombrado miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en agosto de 2001. Además obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes, 2009.  En 2011 obtuvo el Premio Fomentour de las Letras en reconocimiento a toda su obra; y en octubre del año pasado recibió el doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad Michel de Montaigne Burdeos 3.

En 2008, el Conaculta organizó el Homenaje Nacional Carlos Fuentes 80, en el que se reunieron 150 personalidades relevantes de la cultura, la academia y la política de México y varias naciones del mundo.

Fuentes obtuvo el Premio Cervantes en 1987, el Premio Rómulo Gallegos en 1977, el premio Príncipe de Asturias en 1994 y en 2009 ganó la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Fue nombrado miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en agosto de 2001.

El cine y Fuentes

El cine era una de sus pasiones. Escribió guiones para varias películas, como Las dos Elenas, cortometraje basado en su cuento homónimo y dirigido en 1964 por José Luis Ibáñez (director de otra cinta, Las dos cautivas, también tomada de una historia de Fuentes). Junto con Gabriel García Márquez trabajó en el texto El gallo de oro (1964), Un alma pura (1965); Tiempo de morir (1966); Pedro Páramo (1967, en colaboración con Manuel Barbachano Ponce adaptando la novela de Juan Rulfo, y con Carlos Velo como director).

También fue filmada su novela La cabeza de la hidra en 1981 por el director mexicano Paul Leduc, con el título de Complot Petróleo: La cabeza de la hidra y guión de Fuentes. El argentino Luis Puenzo realizó en 1989 Gringo viejo. Para televisión, Fuentes grabó la serie El espejo enterrado, que se comenzó a difundir en 1992 y sobre cuya base publica el libro homónimo.



Temas relacionados:
Cultura


Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]