Hallan vestigios prehispánicos en Plaza Pino Suárez
Se trata de los restos de un basamento sobre el que desplantaban habitaciones destinadas a cuestiones administrativas o religiosas del barrio de Cuezcontitlan.
(Foto: Melitón Tapia/Cuartoscuro)

Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron, a escasos centímetros de la Plaza Pino Suárez, restos de una subestructura prehispánica que debió ser parte de la delimitación del espacio sagrado del calpulli de Cuezcontitlan, “Lugar de las trojes” o “Donde están las trojes”.

Así lo informó la arqueóloga Donají Montero Guzmán, de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA) del INAH, quien refirió que hace poco más de un mes se procedió al rescate de estos vestigios arquitectónicos que quedaron expuestos con la apertura de dos calas, durante los trabajos del proyecto de rehabilitación integral que realiza en el lugar la Autoridad del Espacio Público de la Ciudad de México.

La arqueóloga del INAH detalló que se trata de los restos de un basamento sobre el que desplantaban habitaciones destinadas, posiblemente, a cuestiones administrativas o religiosas del barrio de Cuezcontitlan, lo cual es afortunado, considerando que en las inmediaciones de las avenidas José María Izazaga y San Antonio Abad, se habían realizado obras para la construcción de la segunda línea del Metro para la capital, a finales de los años 60.

En esa época fueron descubiertos los restos de edificios que conformaron el centro ceremonial de Cuezcontitlan, entre ellos su adoratorio dedicado al dios mexica del viento, Ehécatl.

El calpulli o barrio de Cuezcontitlan era estratégico, pues permitía una rápida y eficaz distribución de productos agrícolas en las parcialidades de Teopan (también llamado Zoquipan o Xochimilca) y Moyotlan, que de acuerdo con arqueólogo Alfonso Caso, fue la más antigua e importante de las cuatro parcialidades de Tenochtitlan, y ese estatus se expresaba en la grandeza de los centros ceremoniales de sus 18 barrios.

La investigadora explicó que es complicado conocer las dimensiones y la planta general de la subestructura mexica; no obstante, se sabe que contó al menos con dos cuerpos y que tuvo una cenefa similar a la que circunda el Templo de Ehécatl, como lo constatan cuatro clavos arquitectónicos hallados en las excavaciones y las imágenes de archivo que resguarda la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH, respecto a los trabajos de construcción de la Línea 1 del Metro.

Vestigios de un rastro colonial

La parte sur de la parcialidad de San Pablo Teopan, pese a su innegable importancia en época prehispánica porque conectaba con la que hoy es la Calzada de Iztapalapa (por la que llegaron los españoles en 1519), se convirtió en la época virreinal en un territorio extramuros y marginal, con escasa población y que agrupó un matadero, el Convento y Hospital de San Antonio Abad, la acequia real y algunas capillas de origen franciscano.

En la supervisión de los trabajos del proyecto de rehabilitación, en una cala de 30 metros de largo por seis de ancho y un metro de profundidad, frente a un hotel próximo a la Plaza y Capilla de San Lucas Evangelista, la arqueóloga Donají Montero identificó rellenos de la época colonial de los que sobresale una gran cantidad de restos animales, evidencia del citado rastro. Cabe señalar que las primeras constancias documentales en torno a San Lucas Cuezcontitlan de los Carniceros son de finales del siglo XVII y principios del XVIII.

Como detalla la historiadora del INAH, Gabriela Sánchez Reyes, “la denominación del santo patrono de esta capilla (San Lucas, cuyo atributo iconográfico está identificado con un toro) quizás estuvo más en relación con sus feligreses, conformados originalmente por los operarios del matadero y el rastro, es decir, aquellos trabajadores cuya labor consistía en matar ganado, de ahí que eligieran a un santo asociado con un toro”.

La arqueóloga Donají Montero Guzmán concluye que los restos de la estructura prehispánica hallados en Plaza Pino Suárez y los rellenos coloniales en la contigua Plaza de San Lucas, son apenas un acercamiento a ambos espacios que han sobrevivido a los cambios urbanos.



Temas relacionados:
Ciudad de México
INAH


Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]