El historiador Paul Garner, revisa los claroscuros de Porfirio Díaz
El investigador británico y autor de ‘Porfirio Díaz. Del héroe al dictador’, analiza la figura del dictador a 100 años de su muerte.
El historiador Paul Garner señala los claroscuros de Porfirio Díaz
(Foto: Crítica/FIL de Guadalajara).

Paul Garner define a Porfirio Díaz como un político pragmático y patriótico. El historiador británico analiza la figura del mandatario que ha durado más tiempo en el poder. Participó en la Guerra de Reforma, combatió a los franceses, perdió dos elecciones con Benito Juárez. Una vez en la presidencia promovió la industrialización del país, creó vías ferroviarias, impulso el telégrafo pero también explotó como pocos a los cafetaleros chiapanecos, reprimió a los campesinos e indígenas mayas y yaquis. Ejerció mano dura en los conflictos laborales en Río Blanco y Cananea.

A cien años de su muerte la figura quien ocupó la silla presidencial merece una revisión y sobre esto habla el autor de Porfirio Díaz. Del héroe al dictador, una biografía política (Crítica).

¿Qué tipo de personaje era Porfirio Díaz?

Fue un personaje muy complejo. Tuvo una formación militar, religiosa, además estudió derecho. Fue un estadista enigmático, mejor para escuchar que para hablar. Inició su carrera política con la Revolución de Ayutla, gracias a su papel durante la intervención francesa se le consideró un héroe nacional. Curiosamente era de las alas más radicales de los liberales. Criticaban a Juárez y Lerdo de querer aferrarse al poder. Irónicamente el propuso ejercicios de poder de cuatro años. Fue un político pragmático y patriótico. Construyó un proyecto liberal, es decir creó una infraestructura económica que vinculara a México con el exterior.  Impulsó la creación de instituciones hasta cierto punto democráticas.

Sorprende que hable de democracia cuando se le considera un dictador.

La historiografía dice que a su llegada al poder distorsiona al liberalismo. El problema es que se habla demasiado de su última etapa.  De 1906 a 1910 el régimen sí se desmorona y se vuelve más autoritario, hay incidentes de huelga y represión, eso distorsiona el resto de su gobierno.

¿Cómo convive esta faceta liberal con el carácter represivo?

México es un país muy difícil de gobernar, con culturas políticas diferentes. A partir de la Independencia la legitimidad se obtiene por medio de la Constitución al menos en teoría porque la realidad es que en este país no siempre ha sido así en los hechos. Aquí predomina la cultura política de jerarquías y favores. La paradoja de la política mexicana del siglo XIX es que hay aspiraciones democráticas constitucionales, pero para alcanzar gobernabilidad se necesitan prácticas autoritarias. Eso lo entendió muy bien Díaz porque siempre se aferraba a la Constitución en cuestiones electorales.

Sus elecciones eran muy particulares por decir lo menos. 

Pero elecciones al fin y eso es muy raro para un dictador. En España, Francisco Franco nunca celebró elecciones.  Esto no quiere decir que las elecciones fueran siempre limpias y sin arreglos políticos. El sistema porfiriano se basaba en las negociaciones.  Sus prácticas se mantuvieron en el siglo XX, el sistema priísta es heredero de eso. Contrario a lo que se cree, cuando Díaz llega a la presidencia no tenía tanto poder, su gobierno era débil.  Cuando lees sus cartas descubres que tenía que negociar constantemente. Sí ejerció la mano dura pero sobre todo en sus últimos cuatro años, él decía que por justificada que fuera una rebelión no se puede permitir un levantamiento militar. Pero no fue la característica de la mayoría de su gobierno.

¿Cuál es el legado de su régimen?

Tuvo muchas aportaciones. México carecía de fronteras sólidas, de un mercado interno. No había infraestructura financiera o fiscal. Díaz cambió las formas tributarias. Creó instituciones jurídicas sociales. Tenemos el progreso material, cuando llega a la presidencia solo había un ferrocarril por los problemas internas, y Díaz dejó más de 20 mil kilómetros de redes ferroviarias. Tenía un proyecto de nación y Estado, que al final quedó inconcluso.

¿Qué lo llevó a su debacle?, ¿la ambición por el poder?

Para el final del Porfiriato, México es uno de los países de Latinoamérica más industrializados. Durante su gobierno surgió la clase media urbana, el problema es que ese sector exigía más derechos y eso Díaz no lo entendió. Falló al no alcanzar un  desarrollo político acorde al material.  Fue víctima de la modernización del país, porque ese fue el sector que se opuso y siguió al maderismo.

libros-banner-pie-de-nota



Temas relacionados:
Cultura
Libros
SOCIEDAD


    Contenido Relacionado


  1. Lorenzo Meyer y Poniatowska presentan nuevo libro de Jenaro VillamilLorenzo Meyer y Poniatowska presentan el nuevo libro de Jenaro Villamil
    julio 1, 2015 2:41 pm
  2. Mancera está solo Raúl MongeMancera se está quedando solo, dice el periodista Raúl Monge
    junio 30, 2015 6:23 pm
  3. Escritores se rebelan contra María Kodama, viuda de BorgesEscritores se rebelan contra María Kodama, viuda de Borges
    junio 30, 2015 2:08 pm
  4. Elena Poniatowska leerá un fragmento de su nueva novela en PeriscopeElena Poniatowska leerá un fragmento de su nueva novela en Periscope
    junio 29, 2015 5:46 pm
  5. ‘La voz de los otros’, el nuevo libro de José Woldenberg‘La voz de los otros’, el nuevo libro de José Woldenberg
    junio 29, 2015 4:31 pm
  6. Homenajes reediciones y cine en el centenario de Rafael BernalHomenajes, reediciones y cine en el centenario de Rafael Bernal
    junio 28, 2015 10:45 pm
Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]
 
Inflación se acelera y sube 3.31% en noviembre
Es la más alta desde el 4.08 por ciento que registró en diciembre